La ONU se desmarcó este viernes de la visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a La Habana para reunirse con altos funcionarios del Gobierno cubano y aseguró que la misión de Naciones Unidas en la isla fue "puramente humanitaria".
"Mi visita coincidió con la del director de la CIA. Nosotros salíamos cuando ellos llegaban, y nuestra misión fue, por supuesto, puramente humanitaria", aseguró Edem Wosornu, directora de la División de Respuesta a las Crisis de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
Coincidencia
Wosornu compareció junto a Altaf Musani, director de Gestión Humanitaria y de Desastres en el Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, durante la rueda de prensa diaria del portavoz del secretario general después de visitar la isla durante cuatro días.
"Interactuamos con miembros de la comunidad diplomática, unos 24 embajadores, incluido el encargado de negocios de Estados Unidos (Michael Hammer), y abordamos en detalle la capacidad de respuesta", dijo Wosornu sobre su trabajo en Cuba.
Según explicó, todos los Estados con los que trabajaron "coincidieron en que la situación humanitaria y la facilitación del flujo de ayuda al país son una prioridad".
Además, Wosornu explicó que se reunieron con el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel; con el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda; y con los viceministros adjuntos de Asuntos Exteriores y de Comercio Exterior.
La CIA informó de que Ratcliffe viajó a la capital cubana para sostener conversaciones directas con autoridades del Ministerio del Interior y responsables de los servicios de inteligencia de la isla.
La visita incluyó reuniones con Raúl Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y asesor de seguridad, así como con el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas.
El encuentro se produjo en medio de las presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al Gobierno cubano para que implemente reformas profundas en su sistema económico y en su régimen político. Entre las presiones se encuentra el recrudecimiento del bloqueo del petróleo a la isla, que ha desatado una crisis energética que amenaza con una crisis humanitaria.
"Cuba se enfrenta a una situación cada vez más compleja con repercusiones humanitarias, y por eso estuvimos allí, yendo mucho más allá de la respuesta tradicional ante desastres naturales, con la que, una vez más, estamos familiarizados", advirtió la representante de la OCHA.