La comarca de Aiaraldea, con 40.000 habitantes, pondrá fin este año a los vertidos de aguas residuales al río Nervión gracias a la entrada en funcionamiento de las nuevas depuradoras (EDAR). La Confederación Hidrográfica del Cantábrico prevé entregar las obras en verano de 2026, evitando así una posible sanción europea a España.

Los trabajos comenzaron en 2020 con la red de colectores —20 kilómetros de tuberías en total— y en 2022 con la construcción de las dos depuradoras: Basaurbe, para Laudio y Orozko, y Markijana, para Amurrio y Ayala. Aguas arriba, Orduña ya cuenta con la suya desde 2010.

El presupuesto inicial de 61,1 millones ha aumentado hasta más de 80 millones por diversos imprevistos. En Basaurbe se halló una tubería de gas mal situada, lo que obligó a desviar el gasoducto y a instalar un sistema de bombeo adicional, que supuso inyectar otros 12 millones. En 2024, asimismo, una grieta provocada por lluvias torrenciales sumó otros 2,3 millones al coste.

Exterior EDAR Basaurbe Cedida

La red de colectores, por su parte, ha supuesto 32,6 millones, mientras que las depuradoras han costado 14,4 millones (Markijana) y 14,1 (Basaurbe). Markijana incluirá además el tratamiento conjunto de fangos mediante secado térmico. Ambas plantas son cubiertas y disponen de sistemas de desodorización con reactores biológicos de membranas que devolverán el agua limpia a los ríos Nervión y Altube.

Este proyecto culmina más de cuatro décadas de planificación desde el primer Plan Director de 1984, que fue modificado en varias ocasiones por problemas técnicos y oposición vecinal. 

Colector de Izoria  

Con todo, aún quedan obras por abordar para el saneamiento total de la cuenca, pues falta por sumar al sistema de las EDAR al tejido industrial, así como a algunas juntas administrativas.

De hecho, la Diputación alavesa adjudicó, el pasado 9 de diciembre, la actualización del colector de Izoria a la empresa Bermesolo S.A., por 574.683,46 euros y un plazo de ejecución de seis meses. La actuación permitirá eliminar las dos fosas sépticas actuales de este pueblo de Ayala y su conexión a un nuevo colector de 1.180 metros de longitud que, por gravedad, conducirá las aguas residuales hasta la red de saneamiento del polígono industrial de Murga

Esta área de empresas, con las obras en manos de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, quedará a su vez, junto con el núcleo ayalés de Olabezar, conectado a la EDAR de Markijana, cuyas pruebas estaban previstas para estas fechas. Una de las actuaciones singulares de la obra es la ejecución de una hinca de 48 metros de longitud bajo la carretera A-624, evitando así afecciones al tráfico durante los trabajos.