El papa León XIV envió un mensaje de compasión a las familias de las 41 víctimas y decenas de heridos del incendio de Crans-Montana, en Suiza, reunidas en una vigilia de oración en la Catedral de Sión un mes después del suceso.
“Cercanía y compasión”
En el mensaje, leído por el obispo de Sión, monseñor Jean-Marie Lovey, el papa quiso expresar su “cercanía y compasión”, junto con la de “toda la Iglesia”, que “desea, en la medida de lo posible, compartir su carga” y pidió “al Señor Jesús que sostenga su fe en esta prueba”. “Ruego para que encuentren en sus sacerdotes y comunidades cristianas el apoyo fraterno y espiritual que buscan para superar su dolor y mantener la valentía”, escribió.
El papa señaló que las familias están marcadas “no solo por el sufrimiento”, sino también por la “incomprensión” y el “sentimiento de abandono”, y añadió: “Solo puedo encomendarlos a la Virgen María, Nuestra Señora de los Dolores, que los abraza y los invita a contemplar con ella la Cruz”. Les aseguró que para los católicos existe “la esperanza de volver a ver un día a quienes han perdido” y también “de que, incluso aquí abajo, un nuevo día amanecerá” y “la alegría volverá a sus corazones”. “Y nada hermoso y feliz que hayan experimentado con ellos se pierde para siempre; ¡nada ha terminado!”, agregó.
La víctima 41
Este domingo falleció un joven suizo de 18 años que es la víctima 41 del incendio del local en la noche de Nochevieja, entre los que había seis italianos.