No es el instituto Ryddle, pero vaya si se le parece cada sábado y domingo desde el 10 de enero, cuando suena la música, y el polideportivo del colegio Urkide de Vitoria se transforma en una pista de baile en la que las Pink Ladies y los T-Birds comienzan a desmelenarse bajo el ritmo del endiablado Grease Ligthnin’ y el no menos pegadizo You´re the one that I want.

Ensayos de la comparsa del Carnaval de Urkide Jorge Muñoz

Su empeño es tal que no sería descabellado que recreen allí la famosa escena de concurso de baile de Grease, porque ganas ponen y muchas las 372 personas, entre todos esos aitas, amas y estudiantes de este centro educativo, que integran una de las 29 comparsas del Carnaval de la capital, con 6.979 participantes, que son 400 menos del tope marcado por el Ayuntamiento. 

LA DECIMOQUINTA

La de ellos será, en concreto, la decimoquinta en salir, tras inspirarse en este mítico musical ambientado en los años 50, con el que rendirán su particular tributo al romance adolescente entre la dulce Sandy Olsson y el rebelde Danny Zuko, que hicieron célebres en la gran pantalla Olivia Newton-John y John Travolta, cuando, curiosamente, ya rondaban la treintena.

Y qué mejor forma de homenajearles que en la tarde de San Valentín, en la que pondrán todo el amor del mundo en este desfile, que repetirán a la mañana siguiente. Así, con mucha brillantina y gomina, estos carnavaleros rockandrolleros, de “buenrollero”, celebrarán amistad y juventud, con escalofríos que se multiplicarán a su paso...Haciendo perder el control a más de uno.

Hasta contarán en su carroza con un coche tan hidromático, ultramático y tan veloz como un relámpago. Que tiemble la pandilla de Kenickie Murdoch, porque los de Urkide también tienen sus propios “mecánicos” y hasta garaje, como el de Zuko y compañía, solo que en Gamarra, en un pabellón y en una plaza que les ha dejado el Ayuntamiento.

Allí, Raúl, Nano, Xabi y Unai, entre otros, se afanan en dar las modificaciones para transformarlo en todo un bólido de carreras. Es electrizante la energía que ponen. 

CON EL MARTILLO

Los que se encargan de la carroza, se merecen todos los aplausos del mundo. Porque meten horas y horas. Son un 10 de padres. Después del puente de la Constitución ya empezaron a darle al martillo. Son manitas, gente muy dispar, pero que se entienden muy bien entre ellos”, ensalzan Marta Salamero y Carlos Martínez, portavoces de esta comisión del Carnaval, que desenmascaran cómo van los preparativos al respecto, porque para que todo resulte coser y cantar, el engranaje empezó a engrasarse mese antes.

La comisión del Carnaval de Urkide Jorge Muñoz

“El año pasado nos juntamos en mayo para decidir el disfraz”, concretan.

No en vano, la elección del tema siempre se consensúa. Para ello, se pone un buzón de sugerencias. En el anterior Carnaval, por ejemplo, la primera opción, por ser la más votada, fue la de Willy Wonka, pero cuando la presentaron al Consistorio, resultó que también la llevaba otro colegio. Por eso, siempre hay que llevar dos opciones. “Entonces, decidimos, que en vez de ir al sorteo con ese otro cole, apostábamos por la segunda opción que era la de Conde Draco, recuerdan.

Ensayos de la comparsa del Carnaval de Urkide Jorge Muñoz

DISFRAZ NADA ENCORSETADO

Ese disfraz era unisex y gustó tanto que también se pidió que para este año se hiciera algo parecido. “Así que decidimos Grease, porque nos parecía como algo divertido y muy de nuestra infancia, con canciones que conocen todos, animadas, y con trajes de los años 50 inconfundibles”.

Así, cada participante opta por el que más le gusta. “Hay mucha chica que ha elegido el disfraz de chico y al revés”, detallan.

Su modista, Mila, “es maravillosa y nos da todo tipo de facilidades. Siempre nos trae cien mil opciones de tela. Nos explica si una quedaría bien o si es ‘pichiglás’ e intenta siempre ajustar el precio”.

Un descanso en los ensayos de la comparsa del Carnaval de Urkide Jorge Muñoz

Para bajarlo todavía más, es fundamental la colaboración de patrocinadores como Iltec, LEA, Estetik by Edurne, Hípica nova victoria, Peña Vitoriana Tenis Club, La Brasilena, S Thai, Ezpeleta, La Marmita, Langarica, Cuadro Vichy, Marqués de Riscal, Subaru, Inmobiliaria Roma o Mitumi.

“Porque un disfraz ronda los 45 euros, que se pueden asumir cuando se tiene un hijo, pero si se tiene más de uno...”, matizan.

Por eso, toda ayuda es poca, desde esa económica, a las cuentas que lleva el tesorero de la comisión, o el “cable” que les echa su Ampa. Y también la del propio colegio, que les presta el polideportivo. 

Ensayos de la comparsa del Carnaval de Urkide Jorge Muñoz

CON 'CHEERLEADERS'

De las coreografías y de marcar las mismas en los ensayos se encargan tres cheerleaders del Baskonia.

“El sábado la gente va más vestida, pero el domingo vamos con mallas. Es divertido”, ríen. Vamos, que sudan la camiseta porque es “como una clase de aeróbic o zumba”, ya que sobre plataformas negras están las cheerleaders y el resto, frente a ellas, en filas.

“Desde el micrófono explican los movimientos, aunque las coreografías también están subidas a la web de la comisión, pero siempre hay algunos que somos más arrítmicos”. 

Pero ayuda el hecho de que suenen temazos, “muy conocidos, pero también muy físicos. Hay mucha vuelta”.

Pese a ello, “nos lo pasamos bien” porque “somos un grupo enorme de padres y madres. Somos amigos y lo mismo nos da por ir a tomar algo, por hablar de cómo avanzar, o por quedar para la comida del día 14. Todo nos encaja”. Van siempre juntos, like rama-lama-lama, dinga-dong...