La consellera de Territorio, Sílvia Paneque, ha defendido en el Parlament su gestión en la crisis de Rodalies, fruto de "una terrible sucesión de hechos concatenados", que han evidenciado "el funcionamiento pésimo" del servicio y una infraestructura con una "fragilidad extrema" y "muy vulnerable".

"La situación es deplorable", ha dicho la consellera, que ha explicado este jueves su gestión día a día del caos ferroviario que siguió al accidente mortal de Gelida (Barcelona) del pasado 20 de enero en una comparecencia ante las comisiones de Interior y de Territorio.

Paneque, que ha dado detalles de lo ocurrido durante los últimos quince días junto a la consellera de Interior, Núria Parlon, ha asegurado que ha "dado la cara" en todo momento y ha atribuido lo ocurrido a "una terrible sucesión de hechos concatenados", en un contexto de fenómenos climatológicos adversos y déficit de inversiones y mantenimiento.

Entre otros eventos, ha hecho especial énfasis en la caída del muro de contención de la AP-7 en Gelida, el desprendimiento en la vía ocurrido días más tarde en Blanes y la doble caída del sistema informático en el centro de control de Adif en Barcelona.

Décadas sin inversiones

Todo ello ha puesto en evidencia, según ha dicho, "el pésimo funcionamiento" de Rodalies, en la que "hace décadas que hacía falta inversiones que no se han hecho", y la existencia de una infraestructura "muy vulnerable".

La consellera ha destacado que todas las decisiones que ha tomado hasta ahora han estado guiadas por el último objetivo de "preservar la seguridad de las personas" y de los maquinistas. "Priorizamos evitar riesgos que podrían haber sido catastróficos para Cataluña", ha dicho.

Ante esta situación, Paneque ha puesto en valor que la Generalitat ha exigido responsabilidades a Renfe y Adif, que se han asumido "por primera vez" con ceses, y que se han desplegado "de manera inédita" equipos de técnicos por el terreno, además de aprobarse un plan millonario de inversiones en Rodalies.

Impacto económico de la crisis

 A preguntas de los diputados de la oposición, la titular del Departamento de Territorio ha dado algunos detalles del impacto económico de las medidas que se están tomando para hacer frente al colapso de Rodalies.

Así, los 230 autobuses contratados para reforzar las principales vías interurbanas cuestan 4,1 millones de euros, mientras que levantar el peaje de la C-32 vale 600.000 euros cada día.

Por su parte, la consellera de Interior, Núria Parlon, no ha dado ninguna fecha exacta para la reapertura total de la autopista AP-7, aunque ha apuntado que espera "que se pueda reabrir bien rápido".