Mikel Mancisidor ya es oficialmente el nuevo defensor del pueblo vasco o Ararteko, que es la institución que se encarga de atender las quejas de la ciudadanía sobre el funcionamiento de las instituciones públicas. Su nombre lo propusieron PNV y PSE por su acreditada experiencia en organismos como la ONU, la OMS o Unesco Etxea, y el Parlamento Vasco aprobó su designación el pasado mes de diciembre con el apoyo del PP, y el rechazo de EH Bildu, aunque en esa votación se vehiculizó con papeletas en blanco porque así lo dicta el reglamento. El acto de este jueves era el último trámite pendiente, un breve formalismo institucional que consistió en la toma de posesión ante el Parlamento, donde leyó la fórmula de asunción del cargo. “Prometo cumplir con lealtad y de acuerdo con las leyes las obligaciones del cargo que asumo al servicio de Euskadi”, dijo, primero en euskera con la fórmula más tradicional de juramento (“zin egin”), y después en castellano. A continuación, estrechó la mano del lehendakari Pradales y de los miembros de la Mesa presidida por Bakartxo Tejeria, y abandonó la Cámara. El interés informativo se situaba en las declaraciones que realizó después en sala de prensa. Allí, a preguntas de los medios de comunicación, anunció que la semana que viene se reunirá con el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, para abordar su decisión de publicar el origen geográfico de los detenidos e investigados por la Ertzaintza. Cabe recordar que este debate se suscitó en la institución del Ararteko antes de que Mancisidor tomara posesión del cargo. El cambio de criterio informativo de Seguridad se produjo en octubre, y la Ararteko en funciones, Inés Ibáñez de Maeztu, pidió información al respecto a Zupiria en noviembre.

Preguntado sobre el origen de los detenidos, Mancisidor aseguró que ha tenido la oportunidad de estar con el consejero de Seguridad, y que se han comprometido a mantener una reunión la semana que viene, “a la máxima brevedad”. En su intervención en euskera, añadió como matiz que él ha solicitado esa reunión a Zupiria. “Posteriormente, tras tener la información y discutirlo en detalle con mi nuevo equipo, haremos pública la posición. Antes de hablar con el consejero, no voy a hacer ninguna declaración. En lo que sí confío es en que encontremos una buena solución que respete los derechos y preocupaciones de todos, y sea satisfactoria para las necesidades de todos”, respondió. Por tanto, Mancisidor no llegó a tomar posición a favor ni en contra de la medida a la espera de reunir toda la información. En su discurso inicial ante la prensa, sí apostó por evitar la “falsa dicotomía de enfrentar seguridad con libertades”, y defendió que la seguridad y los derechos no pueden competir: los derechos deben disfrutarse en seguridad, y no hay seguridad sin derechos. Ahora bien, era una reflexión general y no la vinculó expresamente con la publicación del origen de los detenidos, que no salió a relucir hasta la ronda de preguntas de la prensa.

El departamento de Zupiria comenzó a informar en octubre sobre el origen de las personas detenidas en las notas de prensa de cada operación policial. Además, la Ertzaintza publicó una estadística de enero a septiembre de 2025 con el número de detenidos e investigados por origen y delito cometido. El departamento informa también del origen de las víctimas. La decisión se ha tomado tras comprobar que ocultar los datos no ha servido para impedir la entrada de Vox en el Parlamento Vasco y las Juntas de Araba. Zupiria confía en el buen uso de los datos para desmentir los bulos y que se vea que también hay un buen número de delincuentes vascos y españoles. No en vano, el estudio de la Ertzaintza reflejaba que los extranjeros representan el 64,2% de las detenciones, pero los vascos y españoles representan un porcentaje mayor entre el número de investigaciones, un 57%. 

Pero la cuestión es delicada, el debate es incipiente y, como tal, hay división de opiniones. Por ejemplo, Bilbao y Barakaldo, dos alcaldías del PNV, se oponen a ofrecer esos datos. El PSE tampoco lo hará en Gasteiz, pero el Govern socialista de Catalunya sí lo hace con los Mossos. Lo que ha hecho el PSE es plantear un estudio más amplio con las causas económicas del delito y las situaciones de pobreza y desarraigo.

No ser neutral con los derechos

El nuevo Ararteko quiere ser un agente activo para la “construcción de la confianza en las instituciones”, y prometió independencia ante las siglas políticas, pero avisó de que no será neutral a la hora de defender los derechos. Mancisidor alertó de que se han dado por hechas las conquistas de la democracia, y ahora “vemos con incredulidad e impotencia” cómo tiemblan sus pilares. Hizo referencia a retos como la nueva demografía y migración, que han cambiado las sociedades; y citó otro desafío, el manejo de la inteligencia artificial. Fue después de esta reflexión cuando apostó por evitar la “falsa dicotomía” de enfrentar seguridad con libertades. Y añadió que toda persona tiene también deberes respecto a la comunidad en la que vive. Prometió “independencia”, pero avisó de que el Ararteko no puede ser neutral ante la vulneración de derechos, las desigualdades, violencias... No va a tomar partido por siglas o intereses de parte, pero sí lo hará por los derechos humanos, según resumió.

Euskera en actos y servicios

Aunque EH Bildu rechazó su proclamación con el argumento de que no garantiza la neutralidad del cargo y no tiene un nivel suficiente de euskera, Mancisidor comenzó su intervención ante los medios de comunicación en lengua vasca. Desde el PNV ya aseguraron en su momento que estaba trabajando para adquitir una mayor fluidez, y lo que hizo este jueves, como declaración de intenciones, fue dejar claro que no se va a resentir la presencia del idioma en las intervenciones públicas del Ararteko ni en la atención a la ciudadanía. Cuando le preguntaron por las críticas de EH Bildu, aclaró que no quiere “entrar en polémicas”, y que va a mantener “los estándares” y no los va a rebajar ni en sus actos públicos ni en los servicios prestados. Tampoco entró a valorar la papeleta en blanco de EH Bildu y repitió que será el Ararteko “de todos”.

Mancisidor comenzó citando a sus antecesores, Juan San Martín, Xabier Markiegi, Mertxe Agúndez, Iñigo Lamarca, Manuel Lezertua e Inés Ibáñez de Maeztu, y también a Faustino López de Foronda, que ha sido secretario durante décadas. “Son mis referentes”, reivindicó. No quiso confirmar quiénes serán su adjunto y secretario general hasta que se lo comunique el lunes a Tejeria y, por tanto, no confirmó si mantendría a Ibáñez de Maeztu y López de Foronda. Por otro lado, se negó a “improvisar opiniones personales” sobre las denuncias contra las actuaciones de la Ertzaintza o las vacunas solo unos minutos después de acceder al cargo. Mikel Mancisidor (Bilbao, 1970) es licenciado en Derecho por Deusto y doctor en Relaciones Internacionales por la escuela de diplomacia de Ginebra.