Qué caprichoso es el calendario. ¿Creen en las casualidades? ¿Cómo llevan la historia-ficción? Andaba entre borbones y república, y se me ha ocurrido mirar las efemérides: 6 de junio, 70 años por cierto del desembarco de Normandía, Omaha Beach y demás. Y resulta que un 6 de junio de 1808, Napoleón Bonaparte -después de uno de esos magnos ridículos a los que acostumbra la clase dirigente en estas latitudes infrapirenaicas- les hizo la tres-catorce, tiki-taka y por toda la escuadra, a los Borbones de la época y proclamó a su hermano José rey de España. ¿Se imaginan? ¿Si lo de la Guerra de Independencia hubiera ido por otros derroteros, si Wellington se hubiese quedado en Oxford Street a tomar el té y a la población peninsular media de la época le hubiese dado por comer croissants y leer a Rousseau, por poner? Ya saben que en los viajes en el tiempo es fundamental no alterar nada, nos lo enseñó Marty McFly, porque el más mínimo cambio en el pasado puede ser una revolución en el presente, la teoría del caos, la mariposa que aletea en Tokio... El caso es que 160 años después de aquel 6 de junio de 1808, moría en Estados Unidos el senador Robert Kennedy tras haber sido tiroteado el día anterior. El hermanísimo de J.F.K, dicen que el auténtico espíritu de aquel gobierno. Los caprichos del calendario.