El 54% de las empresas alavesas afirma haber visto reducidos sus márgenes de explotación, lo que constituye una señal de alerta para el tejido productivo del territorio, dado que la rentabilidad es la base sobre la que se sustentan inversiones, innovación, crecimiento y la creación de empleo. La guerra de Irán, por ejemplo, ya está teniendo consecuencias para prácticamente la mitad de las compañías alavesas, ya que un 39% afirma sufrir un impacto moderado y un 10% un impacto elevado, siendo el incremento de los costes generales la principal consecuencia, señalada por el 71% de las compañías.
Así lo refleja el último Observatorio Empresarial elaborado por SEA Empresas Alavesas durante el mes de junio, una encuesta en la que han participado más de 300 empresas segmentadas en cinco sectores de actividad y que ofrece una fotografía precisa de la evolución de la economía alavesa y de las perspectivas para los próximos meses.
Los datos muestran un escenario de moderado optimismo en la actividad empresarial. El 59% de las empresas considera que la situación del mercado es de normalidad, mientras que un 30% aprecia una desaceleración, mejorando los registros obtenidos en el informe de enero. Además, las previsiones para los próximos meses apuntan a una evolución similar.
CARTERA DE PEDIDOS
También mejora la cartera de pedidos. El 72% declara contar con un volumen de pedidos normal o alto, doce puntos más que en el anterior Observatorio, mientras que ocho de cada diez mantienen una capacidad productiva superior al 60%. Para el 67% de las compañías, esta capacidad se ha mantenido o incluso ha aumentado durante los últimos meses.
El comportamiento de las ventas continúa siendo positivo. El 72% presenta una situación igual o mejor en los mercados exteriores, mientras que el 66% registra una evolución similar o favorable en el mercado nacional, mejorando igualmente los resultados del informe anterior.
Esta estabilidad también se traslada al empleo. El 88% de las empresas ha mantenido o incrementado su plantilla y el 90% prevé mantenerla o ampliarla durante los próximos meses, un dato que confirma la fortaleza del tejido empresarial alavés en materia de generación de empleo.
COSTES
Sin embargo, esta evolución positiva convive con una presión creciente sobre la rentabilidad. El coste total de los aprovisionamientos ha aumentado para el 68% de las encuestadas, con un incremento medio del 12%, mientras que el margen de explotación ha descendido para el 54% de ellas, con una reducción media del 10%.
Una realidad que pone de manifiesto las dificultades para trasladar el incremento de los costes a los precios finales y que limita la capacidad inversora de las compañías.
PREOCUPACIONES
En cuanto a las principales preocupaciones del tejido empresarial, las dificultades para contratar profesionales cualificados y el absentismo vuelven a situarse en los primeros puestos, mencionados por el 69% y el 68% de las empresas, respectivamente. A continuación, aparecen los costes laborales, que preocupan al 55% de las compañías, y los precios energéticos, citados por una de cada dos.
Respecto a las demandas dirigidas a las instituciones, la reducción de la fiscalidad empresarial se mantiene como la principal reivindicación para el 68% de las empresas.
Le sigue la petición de una menor intervención en el ámbito de las relaciones laborales y de la negociación colectiva, respaldada por el 48% de las compañías.
Asimismo, las empresas reclaman medidas que contribuyan a reducir el absentismo, una mayor agilidad administrativa y la revisión de los precios en los concursos públicos, entre otras actuaciones destinadas a reforzar la competitividad del tejido empresarial alavés.