Los termómetros de la plaza de la Virgen Blanca ya marcaban 31 grados a las 10.00 horas de la mañana en una jornada que se preveía la más calurosa de la semana en Álava. A esas horas, cuando el sol todavía no había alcanzado su punto más alto, muchos gasteiztarras aprovechaban para hacer recados para evitar las temperaturas máximas y horas de más calor. Buscar la sombra, salir únicamente a primera hora, refugiarse en casa con el ventilador o el aire acondicionado y aplazar cualquier actividad física se han convertido en las estrategias más repetidas durante una ola de calor que ha puesto a Vitoria en alerta roja y que ha dejado temperaturas poco habituales para la capital alavesa.
En la céntrica plaza gasteiztarra, Ibon paseaba con Hiru, su perro, mientras intenta que las horas centrales del día les pillen a cubierto. Con dos niñas pequeñas en casa, reconoce que estos días la prioridad es encontrar cualquier lugar donde refrescarse: “Intentamos llevarlas a las zonas que hay agua, a los chorros o a sitios donde puedan estar frescas. Todo lo que sea acuático ayuda”. Los campamentos de verano con actividades de agua, las fuentes o las zonas de sombra se han convertido en aliados imprescindibles para muchas familias.
También las mascotas sufren las altas temperaturas. Ibon cuenta que a Hiru le busca rincones frescos y no duda en mojarle las orejas en las fuentes cuando el calor aprieta. Aunque, si no es necesario salir, explica que a las horas de máximo calor intentan quedarse en casa.
Patricia ha optado directamente por quedarse en casa hasta que pase esta ola de calor. Su rutina se reduce a leer junto al ventilador y salir únicamente cuando no tiene más remedio: “Procuro salir cuando hace más fresco; si no tengo obligación, no salgo”, explica. La noche tampoco le ha dado tregua. Las noches cálidas que se están viviendo en el territorio estos días dificultan el descanso de muchos vecinos. “No estoy durmiendo nada estas noches, habrá que pensar en poner el aire acondicionado”, resume Patricia.
La bicicleta sigue siendo el medio de transporte habitual para Blanca, aunque admite que estos días cada desplazamiento supone un esfuerzo extra. Recién llegada de unas vacaciones en el norte de Europa, el contraste ha sido brusco. Su receta para aguantar pasa por “buscar la sombra y beber mucha agua”. En casa mantiene persianas y ventanas cerradas durante las horas de más calor y utiliza el ventilador para sobrellevar las tardes. Cuando sale, evita permanecer en la calle “más tiempo del necesario” y esquiva especialmente el mediodía y las primeras horas de la tarde.
Las escenas se repiten por toda Vitoria. Familias buscando chorros de agua para los más txikis, terrazas llenas a primera hora y prácticamente vacías al mediodía, paseos aplazados hasta la noche y deportistas que cambian entrenamientos por descanso. La recomendación más escuchada estos días es sencilla: sobrevivir al calor.
El calor también sorprende a quienes llegan de fuera. Ángel, que vive en A Coruña y visita estos días Vitoria, asegura que la sensación térmica le recuerda más a Murcia, de donde es originario, que al norte peninsular. “En la calle no se puede ni salir dependiendo de la hora”, afirma. Su estrategia turística consiste en madrugar para aprovechar las primeras horas del día y buscar refugio en museos, iglesias o locales climatizados durante las horas centrales. “Hay que estar parándose en algún bar o en alguna fuente para refrescarse”, cuenta mientras recorre el centro de la ciudad.
Las autoridades también insisten en ello. El Ayuntamiento, dentro del Plan de calor, recuerda la importancia de hidratarse con frecuencia, incluso sin sensación de sed, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, utilizar ropa ligera y permanecer en lugares frescos siempre que sea posible. También aconseja cerrar ventanas y persianas cuando da el sol y aprovechar las horas más frescas para ventilar las viviendas. Además, alerta sobre los síntomas del agotamiento por calor y del golpe de calor, una emergencia sanitaria que requiere llamar al 112.
Dentro de las alternativas para combatir las altas temperaturas, las piscinas municipales se han convertido en uno de los refugios más demandados. La temporada de verano ya está en marcha en los complejos deportivos de Mendizorrotza y Gamarra, que estos días registran una gran afluencia de usuarios en busca de agua y sombra.
Hogueras de San Juan
La excepcionalidad del episodio ha llegado incluso a alterar algunas celebraciones tradicionales. La Diputación Foral de Álava ha prohibido este año todas las hogueras de San Juan en el territorio, incluidas las previstas en los barrios vitorianos de Judimendi y Arriaga, ante el riesgo muy alto o extremo de incendios forestales derivado de las altas temperaturas, que han llegado a marcar los 40 grados en los termómetros gasteiztarras.
Las previsiones apuntan a que el calor comenzará a remitir a partir del jueves, poniendo fin a varios días de temperaturas extremas y avisos rojos.