Tiene 92 años y fue nombrado por Bill Clinton en 1998. Su extensa trayectoria en la carrera judicial estadounidense lo ha llevado a ser quien dirigirá el juicio contra Nicolás Maduro, acusado, entre otros delitos, de narcoterrorismo.
Hablamos de Alvin Kenneth Hellerstein, abogado y jurista y, desde 2011, juez superior en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York. Es judío ortodoxo, licenciado en Artes y en Derecho, y su carrera judicial comenzó en el mismo tribunal donde ahora ejerce como juez superior, en los años cincuenta, como asistente legal del juez Edmund Palmieri.
Una carrera judicial forjada durante décadas
Hellerstein ha pasado por el Ejército, por la abogacía privada y por la Junta de Educación Judía, y en 1998 fue el expresidente Bill Clinton quien lo nominó para ser juez. El Senado de Estados Unidos confirmó su nombramiento el 21 de octubre de ese mismo año, por unanimidad, cargo que asumió un día después. No fue hasta enero de 2011 cuando ascendió a juez superior del tribunal.
Al frente de algunos de los grandes casos de EE. UU.
A lo largo de su carrera, ha presidido algunos de los casos judiciales más relevantes de Estados Unidos. En 2003, Hellerstein aceptó un caso contra tres aerolíneas, las empresas de seguridad aeroportuaria de Pinkerton, los propietarios del World Trade Center y el fabricante de aviones Boeing, a raíz de los atentados del 11-S.
Las aseguradoras del WTC habían presentado una demanda alegando que una negligencia de las compañías aéreas y de seguridad permitió el secuestro de los aviones. En 2006, desestimó la última demanda pendiente por daños materiales contra la ciudad de Nueva York, interpuesta por varias aseguradoras.
Transparencia, derechos y causas mediáticas
En 2004, Hellerstein adelantó que denegaría la solicitud del Gobierno de Estados Unidos para retrasar la revisión sobre la publicación de cientos de archivos de la CIA relacionados con Irak.
Un año después, ordenó la publicación de cuatro vídeos de la cárcel de Abu Ghraib y de decenas de fotografías que sacaron a la luz los abusos a prisioneros iraquíes; posteriormente se difundieron más imágenes. En 2017, también ordenó la publicación de nuevos documentos gubernamentales sobre torturas. Hellerstein presidió además una demanda federal en el caso de Harvey Weinstein: en abril de 2019 descartó 17 demandas, pero permitió que el caso continuara hacia el juicio.