Aunque no se sabe muy bien a qué se dedica (parece ser diseñadora de moda, aunque en sus redes se define como chef), más allá de ser hija de Isabel Preysler, participar en algún reality y ser una de las caras de la tertulia de actualidad (de actualidad, sí) en El Hormiguero, es innegable que Tamara Falcó es un referente para muchas personas. Muchísimas. Nada menos que 1,6 millones de personas siguen en Instagram a la marquesa de Griñón, que aseguró en el programa de Pablo Motos que su solución para parar la guerra de Ucrania era rezar.

Desliz en Instagram

Hay que decir que la socialité sigue también al máximo de personas a las que se puede seguir en Instagram: 7.500, así que a día de hoy no te puede seguir salvo que dé unfollow a uno de los suyos. En cualquier caso, Falcó se trabaja sus redes sociales, consciente del poder que tienen hoy en día, que son una fuente importante de ingresos para personas con tantos fans. De ahí que sea muy cuidadosa con las publicaciones que sube, buscando siempre salir impecable y reflejar su estilo de vida a sus 44 años.

Pero hace unos días metió la pata. Hasta el fondo. Subió un post de la entrevista que le realizó en Movistar + al popular actor Can Yaman, que estaba promocionando su nueva serie, El Turco. Una charla, fruto de su colaboración con esa plataforma, que se intercaló con una degustación de platos típicos de la gastronomía española. Hasta ahí todo normal.

Lo que nadie esperaba es que al poco de la publicación, subida en la propia cuenta de la marquesa, apareciera ella misma dejando un comentario que decía lo siguiente: “Me encanta Tamara, muy simpática”. Aunque fue borrado rápidamente hubo quien pudo verlo y hacer una captura de pantalla, como hizo el periodista David Insua. “Amigas, las cuentas B las carga el diablo”, escribió él. Porque todo hace indicar que Falcó tiene otra cuenta secreta desde la que da likes o se elogia a sí misma y que en ese momento se despistó y publicó desde el perfil que no debía.

La versión de su equipo

Eso sí, desde su equipo (al parecer Tamara Falcó no tiene tiempo suficiente para gestionar ella misma sus redes en todo momento) aseguran que fue su community manager la que se equivocó, que quería publicar ese comentario desde su cuenta personal y que no fue consciente de que no había salido del perfil de su jefa. Habrá que creérselo. O no.