Álava necesita más familias de acogida para menores de diferentes edades. Cuentan con una especial urgencia, según el diputado foral Gorka Urtaran, los 22 niños y niñas menores de seis años que se encuentran, actualmente, en el Centro de Acogida de Urgencias Hazaldi. Para intentar paliar el problema, la Diputación ha presentado la campaña Acoger te resultará familiar, destinada a incrementar el número de familias que puedan acoger a estos menores y a “muchos más” en el territorio.

La necesidad afecta a jóvenes en desprotección de todas las edades. Desde los niños y niñas menores de seis años, grupo más urgente, hasta los mayores de seis años, que son el grupo más numeroso. También cobran especial importancia los grupos de hermanos y hermanas, cuyo vínculo se considera fundamental mantener.

Si algo remarca el diputado foral Gorka Urtaran es que cualquier tipo de familia vale para dicho requerimiento: “No buscamos familias heroicas, sino personas dispuestas a compartir su tiempo y su cariño. No pensemos en la familia tradicional”. Y ejemplo personificado de esa idea es Natxo Urtaran, miembro de una familia de acogida de urgencia. El padre de un hijo de 19 años y de una hija de 14, después de un proceso de decisión colectiva con toda la familia, acogió hace un año junto a su pareja, a un bebé en necesidad de urgencia. “No somos superhéroes, ni una familia que saldría en un anuncio de seguros. Somos una familia corriente”, admite. Así, recuerda un mensaje que trasladó a sus hijos en pleno proceso de acogida: “La solidaridad no es eso que vemos en la tele. La solidaridad se ve en nuestro propio pasillo”.

“No buscamos familias heroicas, sino personas dispuestas a compartir su tiempo y su cariño. No pensemos en la familia tradicional”

Gorka Urtaran - Diputado foral de Políticas Sociales

Acoger te resultará familiar” dice el lema de la campaña. De esta manera, desde la Diputación quieren remarcar que son las capacidades que ya existen en cualquier hogar las que realmente se convierten en necesarias. Natxo Urtaran lo resume así: “Hoy hay más de 20 niños que no tienen el calor de un hogar. No necesitan familias perfectas, pero sí dispuestas”.

El acogimiento familiar, por lo tanto, se convierte en la necesidad de decenas de menores en el territorio. Aunque actualmente existen 92 familias acogedoras, la demanda sigue creciendo. “Los beneficios (del acogimiento) son múltiples: permite que los niños y niñas crezcan en un entorno más natural y amable. Además, les proporciona seguridad, confianza y cariño”, remarca Rosalén Sánchez, responsable de la Unidad de Acogimiento Familiar y Adopciones del IFBS.

La familia que esté interesada en acoger, contará con el apoyo de la Diputación: “Estaremos al lado de las familias desde la primera toma de contacto hasta el acompañamiento durante todo el proceso, técnica y económicamente”, recuerda el diputado.

Postacogimiento

Este proceso comienza en el momento que el menor de edad cumple los 18 y deja de serlo. En ese momento, si la persona acogida y la familia están de acuerdo, el proceso de acogimiento puede ser continuado. Jennifer Álvarez es un ejemplo del caso. “Estoy muy agradecida por la oportunidad que he tenido desde tan pequeña y por poder seguir teniendo el contacto con mi madre biológica mientras vivo con mi familia de acogida”, declara visiblemente emocionada. 

Este marzo y durante los próximos meses, diferentes charlas y actividades informativas aterrizarán en barrios, colectivos y zonas rurales del territorio para "resolver dudas, escuchar testimonios reales y entender qué implica ser familia de acogida", afirman desde la Diputación.