Seis centros escolares de Vitoria estrenarán cocinas los dos próximos cursos, dentro del proyecto de transformación de comedores escolares que impulsa el Departamento de Educación del Gobierno Vasco.
El objetivo es avanzar hacia un modelo de alimentación escolar de “proximidad, saludable y sostenible”, vinculado también a la transición energética y a la modernización de los colegios públicos.
Asimismo, trata de dar respuesta al “crecimiento significativo” de usuarios de este servicio, ya que el 100% de los centros públicos de Primaria ofrece jantoki –la única comunidad con cobertura total– y el 78% del alumnado hace uso de este servicio, el porcentaje más alto del Estado.
El plan, que supondrá una inversión de 20 millones de euros hasta 2028, prevé la instalación progresiva de cocinas in situ y cocinas zonales en decenas de centros educativos de todo el territorio.
"Cambio estructural"
Este proyecto también coincide en el tiempo con el “cambio estructural” que piden plataformas, como la de Gasteizko Eskolen Sukaldeak, creada a finales de 2025 con el apoyo de una veintena de ampas de la red pública, para acabar con el sistema de catering y comida transportada. Dos años antes, hicieron lo propio en los tres colegios públicos de Salburua, donde sus ampas crearon la plataforma Salburua Bere Sukaldea.
En este contexto, la consejera de Educación, Begoña Pedrosa, destaca que la transformación de los comedores escolares en Euskadi “va más allá de la incorporación de nuevas cocinas”, ya que este nuevo planteamiento “permitirá mejorar la calidad alimentaria y reforzar el comedor como un espacio de convivencia y de aprendizaje”.
Los planes
Así las cosas, en Vitoria, tres de los seis centros que estrenarán este nuevo modelo de cocinas son los que recientemente se han fusionado.
Por un lado, está previsto que las cocinas in situ de Errota –Integración de Santa María y Landazuri–, Salburua y Errekabarri entren en funcionamiento a lo largo del curso 2026-2027.
Y por otro lado, las cocinas in situ de Arriagako Aritza –Integración de Umandi y Padre Orbiso–, Olarizu Auzo Eskola–Integración de San Ignacio y Adurtza– y Arantzabela se desarrollarán a lo largo de 2027, con el objetivo de que puedan comenzar a funcionar en el curso 2027-2028.
No obstante, Educación recuerda que “los calendarios están sujetos a la evolución de las licitaciones, las obras y los trámites administrativos habituales”.
Estos seis centros gasteiztarras que en los dos próximos cursos estrenarán este sistema de cocinas se sumarán a las que ya están en marcha en Lardizabal Herri Eskola (Aia), CEIP Zurbarán (Bilbao), CEIP Alonsotegui (Alonsotegi), Talaia Eskola (Hondarribia) y CEIP Txurdinaga (Bilbao). Y en Basauri se implantará el primer modelo municipal mixto de cocinas escolares.
En Álava, solo funciona en la ikastola Lantziego.
Con menos grasas
En cuanto a la alimentación más saludable, las cocinas eléctricas verticales favorecen técnicas de cocina que reducen el uso de grasas y aceites y permiten conservar mejor las propiedades nutricionales y el sabor gracias a sistemas como los hornos de aire y de vapor.
Su implantación incorpora también mejoras en las condiciones laborales del personal de cocina, “con equipamientos más ergonómicos y seguros y nuevos espacios adaptados”.
En esta línea, el Ejecutivo vasco aprobó en abril 156,8 millones destinada al servicio público de comedor escolar y a la ampliación progresiva del nuevo modelo de cocinas.
Por su parte, el Plan Hezkuntza Eraiki 2030 contempla obras para 40 nuevas cocinas (in situ y zonales).