Salburuan Gure Sukaldea, la plataforma formada por las comunidades educativas de los centros públicos de Errekabarri, Salburua y Arantzabela, ha presentado hoy su alternativa de comedor escolar para el barrio. Sus impulsores han aclarado que no se trata de construir una cocina, sino de poner en marcha un modelo de gestión que contempla una cocina comunitaria para abastecer a los tres centros. El objetivo es ofrecer al alumnado una alimentación sana, fresca, sostenible y de calidad, basada en productos de proximidad, en el fortalecimiento de la economía local y en unas condiciones laborales dignas.
La plataforma Salburuan Gure Sukaldea ha nacido “en las cocinas de nuestras casas, en conversaciones familiares, escuchando a nuestros hijos e hijas”. Sus representantes han comparecido hoy para presentar públicamente el proyecto, que nace en el barrio de Salburua pero que aspira a abrir una reflexión “mucho más amplia sobre el presente y el futuro de los comedores escolares de nuestro país”.
Preocupación por la calidad alimentaria
Durante la rueda de prensa han recordado que, desde hace varios años, familias, asociaciones de madres y padres, equipos directivos y comunidades educativas de los centros públicos de Salburua comenzaron a compartir la “preocupación” por la calidad de la alimentación que reciben sus hijos e hijas.
Así, tras hablar con profesionales y consultar a agentes sociales, sindicatos y organizaciones vinculadas a la alimentación saludable y a la soberanía alimentaria, han desarrollado un proyecto “completo, serio y viable”.
Además, han reclamado que los recursos públicos destinados a la alimentación escolar generen “riqueza en nuestro entorno y no terminen alimentando dinámicas alejadas de las necesidades de nuestras comunidades”. Piden, además, “dignificar las condiciones laborales de las personas que cada día cuidan y acompañan a nuestros niños y niñas a la hora de comer y que los posibles beneficios económicos generados por este servicio reviertan nuevamente en la comunidad educativa”.
Por ello, han diseñado un modelo cooperativo sin ánimo de lucro que permite que participen “de forma real” familias, trabajadores, centros educativos e instituciones. También han aprovechado la ocasión para trasladar un mensaje claro a las instituciones: “hemos construido una propuesta, hemos demostrado que existe una alternativa viable. Es el momento de que las instituciones asuman su responsabilidad”.
Cocinas in situ
Para facilitar el debate y el estudio del proyecto, Salburuan Gure Sukaldea ha tendido la mano al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, al Departamento de Educación del Gobierno Vasco y a cualquier institución o agente “que quiera participar en este proceso”. Durante el desarrollo de esta iniciativa han conocido la intención del Departamento de Educación de impulsar cocinas in situ en algunos de los centros implicados. “No nos oponemos a estas cocinas. Si existe una apuesta real por dotar a los tres centros educativos del barrio de cocinas propias, estamos dispuestos a analizar esa posibilidad con total seriedad y sin ningún tipo de prejuicio”, afirman. No en vano, matizan que “no podemos reducir todo el debate a una cuestión de ladrillos, fogones o infraestructuras”.
Así, Salburuan Gure Sukaldea nace para “cambiar un modelo de alimentación escolar” y, a partir del mes de septiembre, dará inicio a una amplia campaña de socialización y divulgación del proyecto, llevándolo a centros educativos, familias y al conjunto de la ciudadanía para presentar la propuesta, explicar sus fortalezas, escuchar críticas, sugerencias y aportaciones para mejorar “aquello que sea posible” y abrir un debate “sereno, transparente y participativo sobre el modelo de comedor escolar que deseamos para nuestros hijos e hijas”. Ese proceso culminará con una consulta popular abierta a la comunidad educativa y al conjunto del barrio.