Quién iba a imaginar que Darius Thompson, que salió del Kosner Baskonia en el verano de 2023 convertido en uno de los bases más codiciados de Europa, iba a estar tres años después presenciando el play off de la ACB desde el banquillo por no contar para su entrenador.
El base norteamericano con pasaporte italiano está viviendo en Valencia una situación similar a la de su excompañero Markus Howard en el Baskonia, donde no ha contado para Paolo Galbiati en el tramo final de la temporada pese a estar en el escalón salarial más alto de la plantilla.
Thompson llegó al Valencia Basket el pasado verano como uno de los fichajes estrellas del club con un salario de alrededor de nueve millones de euros brutos a repartir en tres temporadas. Sin embargo, ha ido perdiendo peso en la rotación de Pedro Martínez según ha avanzado la temporada hasta terminar en el ostracismo y con la puerta abierta para dejar Valencia tras sólo un año en la ciudad del Turia.
No en vano, lleva sin disputar un partido oficial de la ACB desde el pasado 17 de mayo contra el Bilbao Basket y en todo el play off no ha disputado ni un solo minuto con su equipo. Álvaro Cárdenas, de regreso tras su cesión en el Peristeri griego, le ha quitado su hueco en la rotación y están siendo él, Jean Montero, Sergio De Larrea, Omari Moore y Brancou Badio quienes se están turnando en la cuerda exterior del equipo.
De hecho, llegó a estar desconvocado en el primer encuentro de la semifinal ante el Joventut y regresó tras la lesión de Nate Reuvers, aunque tampoco ha jugado un solo minuto.
Salvo lesión de algún compañero, el exbaskonista está condenado a presenciar la final ante el Barcelona desde el banquillo. El Armani Milán está pendiente de su situación y un fichaje por el conjunto italiano se antoja como la mejor solución este verano tanto para Thompson como para el Valencia Basket.