Aunque quedó inactiva en pandemia, durante muchos años –y aún hoy sigue abierta con casi 10.000 seguidores– estuvo viva una comunidad en redes sociales que reclamaba el nombramiento de Evaristo Páramos como ministro de Educación. “Como chiste es muy bueno, pero es un error poner a alguien en un puesto para el que no está preparado. Además, me aburriría rápido. Estaría mirando para ver dónde puedo poner el cazo para recoger buenos frutos, como cualquier ministro de Educación” comentaba él mismo hace unos años a este periódico.
Más allá de la anécdota, lo cierto es que lo que representa el de Tuy desde que a finales de los años 70 naciera La Polla Records en Agurain es mucho más de lo que algunos piensan. Su figura trasciende a la música y, no en vano, tanto él como sus reflexiones y letras siguen siendo objeto de análisis, estudios y libros. Por ejemplo, en 2022, el politólogo y escritor Diego Vadillo López publicó Evaristo Páramos. Semblanza de un juglar libertario y conceptuoso (Vencejo Ediciones). Aún más reciente es la obra del profesor Tomás García Azkonobieta, La filosofía es La Polla (Pepitas de Calabaza, 2024). En este ensayo analítico, el autor explora las letras de Evaristo y encuentra conexiones asombrosas con pensadores clásicos.
Esto, por cierto, sin perder de vista al Evariso escritor. Ahí están Por los hijos lo que sea (Txalaparta, 2002), Cuatro estaciones hacia la locura (Desacorde, 2014) y Qué dura es la vida del artista (Desacorde, 2018), un libro fundamental para entender los entresijos de La Polla Records desde 1979 hasta 2003.
Sobre las tablas
A buen seguro, absolutamente nadie pensó en 1979 que aquella banda nacida en tierras alavesas iba a tener el recorrido que tuvo. Y no solo a este lado del Atlántico. La reciente gira que Evaristo ha realizado por Latinoamérica ha vuelto a ser una nueva demostración de el tirón que el artista tiene en un público de diferentes generaciones y procedencias.
De hecho, en los últimos tiempos, es su nombre propio el que encabeza su actual propuesta musical. Tropa do Carallo, su última apuesta, ha quedado diluida en un repertorio en el que se echa un vistazo a toda la trayectoria del cantante y compositor. Se recogen así temas de esta banda así como de La Polla pero también de Gatillazo –su otra formación de referencia–, sin perder de vista a esos dos grupos de vida fugaz pero trayectoria más que interesante que fueron The Kagas y The Meas.
Tras su reciente nueva gira por tierras latinoamericanas, el Azkena Rock Festival le espera en su segunda jornada
Ya sea en unas formaciones o en otras, las constantes siempre han sido las mismas, Evaristo y el punk. Provocador, irónico, loco... la lista de adjetivos que se le han ido añadiendo a lo largo de los años es tan larga como interminable. Lo cierto es que, para lo bueno y para lo no tanto, él es inigualable e irrepetible.
En su carrera, eso sí, hay un problema importante que no habla tanto de él como de la sociedad en la que desarrolla su trayectoria musical. Es triste comprobar cada día que muchas de las situaciones a las que Evaristo cantaba en sus inicios, hoy, más de 40 años después, no solo siguen vigentes, es que parece que van a peor. Por ejemplo, se acaban de reeditar de mano de Elkar Donde se habla y Bajo presión, y más de un tema podría estar escrito en estos mismos momentos sin que resultase extraño.
De nuevo en casa
Como no hay futuro, el presente de Evaristo pasa esta misma semana por volver a actuar en casa. Hace ya tiempo de su último concierto en tierras alavesas. El más reciente y multitudinario se produjo en plena pandemia, en el Buesa Arena, una cita que unos cuantos, también desde el ámbito de la política, quisieron rodear de polémica. Una palabra, por otro lado, que para el de Tuy ni es desconocida ni le importa mucho.
Esta vez, el escenario está en Mendizabala, en el marco del Azkena Rock Festival. En concreto, la actuación se va a producir en el paso del viernes al sábado, a eso de la una y cincuenta minutos de la madrugada. Tocará recuperar un buen puñado de éxitos de diferentes épocas para cerrar como se merece la segunda jornada del certamen. Ahí estará, como siempre, Evaristo repartiendo lecciones.
“Supongo que todo va a peor, creo que al poder real, el que está por encima del circo político, ya no le interesa la supervivencia de la especie humana; al sector cultural le preocupa alargar su propia supervivencia un poquito más y a la población en general nos tienen corriendo como pollos sin cabeza; aún no sabemos que hemos muerto”. Evaristo lo tiene claro. Así lo ha transmitido en estas mismas páginas más de una vez. De momento, toca reencontrarse con él en el escenario.