Una nueva asociación pide "justicia" y “verdad” por la muerte violenta de Kerman V.
Crean la asociación ‘Egia Kermanentzat Elkartea’ y la presentación tendrá lugar este martes a las 19.00 horas en el Palacio de Congresos Europa
La familia y el entorno de Kerman Villate, joven vitoriano fallecido tras una agresión ocurrida en la madrugada del 23 de febrero de 2025 en el exterior de la discoteca Mítika de Vitoria, han impulsado la creación de la asociación Egia Kermanentzat Elkartea. Con este nuevo colectivo, los allegados del joven inician una etapa de organización y denuncia pública con el objetivo de mantener vivo el seguimiento del caso y reclamar el esclarecimiento completo de lo sucedido.
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Así, la asociación nace como un espacio impulsado por su círculo más cercano para dar continuidad a la atención social y mediática del procedimiento judicial, que sigue abierto y ha pasado por distintas fases desde el inicio de la investigación. Sus promotores sitúan su origen en la evolución del proceso y en su voluntad de seguir interviniendo en el debate público en torno al caso.
Durante la presentación de este acto celebrado en euskera el pasado día 9, (se celebrará nuevamente en castellano mañana en el Palacio de Congresos Europa a las 19.00 horas) la madre del joven asumió un papel central al relatar el recorrido judicial y exponer la posición de la familia, marcada por su disconformidad con la evolución del procedimiento. Cuestionó especialmente que la causa haya dejado atrás la calificación inicial más grave y haya pasado a encuadrarse en un delito de lesiones junto con homicidio por imprudencia, lo que reduce de forma significativa las posibles penas, según lamenta la familia. En su intervención, sostuvo que esa modificación deja “la sensación” de que no se están valorando todos los elementos del caso con la misma gravedad con la que fueron apreciados al comienzo de la instrucción.
El entorno del fallecido expresó también su rechazo a la actuación de la acusación pública y a la decisión de la Audiencia Provincial, a las que atribuyen una interpretación del procedimiento que consideran “insuficiente”. Insistieron en que, a su juicio, hay circunstancias del episodio que no han sido “adecuadamente tenidas en cuenta”, como la forma en la que se produjo la agresión, “la ausencia de una confrontación previa” o “la reacción posterior tras el golpe”.
EL PROCESO
En la misma línea, denunciaron que el proceso ha derivado en una situación de gran desgaste emocional y jurídico para la familia, que percibe el recorrido judicial como un proceso “largo y complejo” en el que “no se han atendido” todas sus demandas. También recordaron que el acusado permaneció en prisión preventiva durante varios meses, salió en libertad tras el pago de una fianza de 6.000 euros y que, según la situación procesal actual, incluso podría llegar a ser absuelto o recibir una pena inferior a la inicialmente contemplada.
La familia también dirigió sus críticas hacia la respuesta institucional recibida en el ámbito local, especialmente “por la falta de gestos públicos de apoyo o reconocimiento desde el Ayuntamiento de Vitoria”. Consideran que la “ausencia de muestras institucionales” “ha contribuido a una sensación de desamparo durante todo el proceso”.
A pesar de ello, la asociación insiste en que su intención es mantener la presión social y el seguimiento del caso, así como impulsar acciones de sensibilización y memoria. Su objetivo declarado es continuar reclamando “verdad, justicia y reparación”, además de promover que se revisen las actuaciones institucionales y judiciales relacionadas con el procedimiento.
Los hechos se produjeron en la madrugada del 23 de febrero de 2025 en el exterior de la discoteca Mítika, en Vitoria. En ese punto, Kerman Villate fue agredido por un portero del local, recibiendo un golpe en la cara. Tras el impacto, quedó tendido en el exterior del establecimiento y fue atendido por los servicios de emergencia antes de su traslado sanitario. A pesar de la asistencia recibida, falleció posteriormente a consecuencia de las lesiones.
Desde entonces, el caso ha atravesado distintas fases judiciales, con cambios en la calificación jurídica y resoluciones en distintas instancias, hasta llegar a la situación actual, en la que las posibilidades de revisión en el ámbito penal superior han quedado cerradas.