Mientras unos van, otros vienen. Y en esta Semana Santa más que nunca por todas esas procesiones de vehículos en carretera, entre los alaveses que se ponen al volante, deseosos de desconectar en otros lugares, y los visitantes que se acercan a Álava a conocer sus bondades. Para alojar a esos huéspedes, el territorio dispone de 7.600 plazas turísticas, según las cifras manejadas por la Diputación Foral, en base a datos del Instituto vasco de Estadística (Eustat), que se distribuyen en unas 5.500 plazas en hoteles, mil en alojamientos rurales y 1.100 en apartamentos turísticos. 

A ese total, se sumarán 40 camas más por el nuevo hotel boutique cuatro estrellas que pretende abrir en la antigua sede de la Tesorería de la Seguridad Social de la calle Postas de Vitoria. Para este nuevo uso, será necesaria una rehabilitación integral, con unos plazos de ejecución fijados en 18 meses, por lo que se estima que su inauguración se produzca hacia finales de 2027.

Tasa turística

Esta Semana Santa será además la última sin la tasa turística, ya que el Gobierno Vasco anunció recientemente que entrará en vigor el 1 de enero del próximo año en todo Euskadi (Álava, Gipuzkoa y Bizkaia). 

Para este fin, este mismo martes, la Diputación Foral de Álava aprobó el anteproyecto de la norma foral del impuesto turístico, que tendrá que pasar por Juntas Generales para poder salir adelante, y que oscilará entre los 0,5 y los 5 euros por adulto y noche, según la categoría y el número de plazas de alojamiento y por un máximo de cinco noches de estancia. 

No obstante, los ayuntamientos podrán imponer recargos cuando el municipio supere las 750 plazas de alojamiento, hasta un máximo de 7,5 euros, pero también bonificaciones en localidades más pequeñas. 

En Vitoria, la alcaldesa Maider Etxebarria avanzó que la tasa turística de la capital será “razonable” y ajustada al modelo local, mediante una ordenanza municipal específica, porque “nuestra realidad es diferente a la Bilbao y Donostia”. Además, respondió a las reticencias de los hosteleros, alegando que la medida “repercute positivamente porque revierte en recursos para la ciudad”.

No piensa lo mismo la patronal del sector, puesto que, como avanzó a DNA, SEA Hostelería, está “en total desacuerdo” con la misma, al ser “inoportuna y perjudicial”, puesto que “Álava es una provincia industrial”, lo que implica que “muchísima gente viene a trabajar a este territorio”. 

Turismo rural

Entre los cambios introducidos de manera armonizada en el anteproyecto de norma foral por las tres diputaciones, se incluye la creación de un tramo específico para los agroturismos, que contarán con el tipo más reducido del impuesto, que rondará entre 0,5 y 1,25 euros por persona.

Se trata de unos alojamientos que, Semana Santa tras Semana Santa, ha afianzado su tirón turístico en Álava, a menudo liderando la ocupación de Euskadi, con cifras que rondan el 80%. El año pasado, por ejemplo, lo hicieron al final con un 85,76%.

Y para este 2026, para los días 2, 3, 4 y 5 de abril, estaban a finales de marzo en Álava al 68,39%, respecto a los adheridos a la asociación de alojamientos rurales de Euskadi (Nekatur) que cuentan en este territorio con 17 agroturismos, 23 casa rurales y dos apartamentos turísticos rurales. Nuevamente, es la cifra más alta de los tres territorios, en comparación con el 51,08% de Bizkaia y el 61,39% de Gipuzkoa.

Especialmente, los de Vitoria, que colgaron el cartel de completo (100%) y los Valles Alaveses (91,67%).

Para el puente de mayo, en Álava, de momento, están al 54,91% (el año pasado lo estuvieron al 57,56%).

En concreto, para las noches del 30 de abril, 1 y 2 de mayo, que caen en jueves, viernes y sábado, respectivamente. Pero para los de Vitoria ya no hay opción de reservarlos (100%) y los de Llanada están al 84,85%.