Vitoria - Hace tres años, en el entorno innovador del campus universitario de la UPV en Vitoria, un cuarteto de amigos vinculados al mundo de las ciencias decidió fundar una cooperativa de científicos. Luego de un rastreo consumado del mercado, pusieron el foco en un nicho altamente especializado como los nanohidrogeles inteligentes, una suerte de medicina personalizada donde las dosis controladas de medicamentos a la hora de ser aplicadas sobre las personas constituían el elemento nuclear del proyecto. Con toda la ilusión del mundo, la idea de aquellos cuatro científicos locales fue ganando prestigio y músculo hasta convertirse hoy en una referencia incontestable en el sector de las Biociencias con unas cuentas más que saneadas, una plantilla que asciende ya a 30 profesionales -el 70% mujeres- y unas perspectivas de crecimiento sumamente interesantes. Su actual cuartel general, situado en el Parque Tecnológico de Álava, hace ya tiempo que se quedó pequeño, por lo que la búsqueda de un nuevo emplazamiento es una de las cuestiones más apremiantes en su plan estratégico.
En ese escenario se mueve la cooperativa alavesa I+Med, asumiendo proyectos de gran envergadura científica y recogiendo los frutos a un trabajo concienzudo con no pocos reconocimientos públicos. El último de ellos se produjo ayer en el marco de la jornada Ekin Day, la cita del emprendimiento en la provincia que desde hace 15 años viene impulsando Alava Emprende. En virtud de la notable trayectoria que acumulan en sus tres años de vida, el jurado del certamen entregó ayer a sus socios fundadores -Manu Muñoz, Raúl Pérez, Iñaki López y Sergio Cadernio- el premio Emprender en Álava, galardón que, según sus impulsores, representa un estimulante paso para seguir adelante. “Desde el principio tuvimos claro que dos debían ser los pilares de nuestra empresa, la Ciencia y la Tecnología, y las personas. Del primero, afortunadamente, teníamos algo de conocimiento pero lo de las personas fue un reto mayúsculo que afortunadamente hemos sabido cultivar. Hoy somos ya 30 personas en el laboratorio y ese equipazo que juega en la alta competición es la pieza fundamental de nuestro proyecto”, sostuvo Manu Muñoz, la cara visible de una empresa con vocación internacional a quien a pesar de su juventud no le tiembla el pulso a la hora de plantearse retos tremendamente ambiciosos. Uno de los más habituales en su jerga científica lo hicieron público ayer, al animar a empresas privadas e instituciones y agentes públicos a seguir colaborando para convertir a la provincia de Álava en un referente internacional en el campo de la Biociencia. “Si tenemos clubes deportivos que a partir de grandes equipos han logrado competir al más alto nivel en sus respectivas modalidades, ¿por qué no en la esfera empresarial Álava va a aspirar a lo mismo en campos científicos como el nuestro?”, concluyó Muñoz en su alocución final.
resto de premiados A continuación, y dentro del programa previsto, el empresario Josu Sánchez recibió de manos de la organización el premio Gran Emprendedor, que en la pasada edición recogió el industrial José Barreira. Luego de las pertinentes salutaciones y agradecimientos, el constructor arengó al colectivo de emprendedores a trabajar con ética, pasión, entusiasmo y espíritu de lucha en todos y cada uno de los proyectos que pongan en marcha, al tiempo que les conminó a ser necesarios, “que no imprescindibles”, precisó, y esenciales para el buen funcionamiento de cuanto les rodee en su vida. “De esta forma seguro que todos ganaremos”, significó Sánchez.
En la misma ceremonia también se entregaron los premios a las propuestas ganadoras de las diferentes categorías del XV concurso Tu idea cuenta, que en esta edición ha batido récord de participación con 55 proyectos presentados. Begia, de Patricia Bedoya, fue el proyecto ganador de la categoría Ideas por una aplicación que ve y guía a personas con baja visión o invidentes por espacios comerciales con la ayuda de tecnologías como la visión artificial, sistema de posicionamiento de interiores, inteligencia artificial o realidad aumentada. Resultaron finalistas en dicha categoría T-Safe y Wasp, un proyecto impulsado por cuatro estudiantes del colegio Corazonistas. En la modalidad Servicios, la Clínica de Neurorehabilitación del Daño Cerebral Adquirido de Begoña Belarrinaga y Saioa Jiménez resultó el proyecto ganador. El objetivo en esta ocasión es crear un espacio dedicado al tratamiento integral y multidisciplinar de personas con un daño cerebral adquirido. Compartieron final con este proyecto Ikustec y 3Erresweb.
En lo que respecta a las categorías Agroalimentario y Sostenibilidad, los ganadores fueron Think&Pick, de Sara Irazu y Borja Marugan, por la generación de una infraestructura de intralogística 4.0 que dispondrá de un control inteligente del stock y una gestión de la minería de datos obtenida de las compras realizadas, y Jorge Fernández de Mendiola, con su proyecto Corowai, consistente en crear cabañas de madera para árboles que cualquiera puede montar con sus propias manos. Todas ellas artesanales, locales, 100% naturales y ecológicas. Satibasque, Mariuca, Bcare Minding Batteries y Goyti Soluciones de Movilidad Eléctricas fueron los finalistas.
baba de caracol alavesa En la categoría Comercio y Turismo, el proyecto Guiartu, de Arturo Martínez, fue merecedor del triunfo por parte del jurado por su experiencia turística basada en la realización de actividades sostenibles en un entorno natural. En este caso, compartió final con las firmas Confección y Creación de Moda Sostenible y la Memoria Perdida de Nuestros Pueblos. Del mismo modo, el colágeno natural de la empresa Lycolab, fundada en su día por Beatriz Uralde, resultó el singular proyecto ganador de la categoría Industria. Lycolab produce colágeno natural elaborado en la provincia de Álava con caracoles autóctonos alaveses, liofilizado, ?que se vende como baba de caracol mejorada a la industria de cosmética natural. Egasolutions, una aplicación desarrollada por la empresa Egamaster, y Urbanblocker fueron los finalistas en esta categoría.
Por último, el proyecto Goyti Soluciones de Movilidad Eléctrica impulsado por Iván Platas fue galardonado con el premio especial a la Transformación Social Empresarial, que apadrinó la cooperativa RPK. “Se trata del proyecto con mayor y mejor impacto social, de forma que se prescriba el alineamiento entre industria y transformación social”, destacó el jurado. El proyecto está centrado en la creación de vehículos eléctricos que pueden ser configurados según las necesidades: modelos urbanos para desplazarse por la ciudad, adaptados al transporte de mercancías o listos para trabajos de mantenimiento.
Josu Sánchez. El reconocimiento a la trayectoria empresarial fue a parar en esta 15ª edición a la figura de Josu Sánchez, vicepresidente de SLK Sarkis Lagunketa y presidente de Elkargi, entre otros. Conocido empresario de la construcción, cofundó en 1979, junto a Lauren Arrizabalaga, la constructora Lagunketa, que en 1995 se alió con la promotora Sarkis. Este grupo está compuesto por una decena de empresas y se ha especializado en la consultoría de proyectos inmobiliarios, así como su promoción y explotación.