La calefacción es en invierno uno de los capítulos que más dispara nuestra factura energética y por ello son muchas las personas que agudizan el ingenio para intentan ahorrar unos euros a fin de mes sin renunciar al confort de una vivienda a una temperatura adecuada.

Pequeños trucos, muchas veces simplemente aplicando la lógica, sirven para mantener una buena temperatura por toda la casa y maximizar la eficiencia de nuestros radiadores.

Son consejos como el cierre coordinado de puertas, ventanas y persianas; la distribución por la vivienda de mantas y alfombras térmicas o no; una correcta distribución de los muebles que no tape las fuentes de calor; velas y cortinas térmicas como elementos decorativos que den un cálido ambiente; un aislamiento correcto y el sellado de las ventanas si lo necesitaras, etc.

Estas soluciones pueden complementarse con otras más ingeniosas, como la que nos propone el fabricante de papel aluminio Albal para aumentar la eficiencia del radiador y expandir algo más el calor que irradia.

El truco es simple y aparentemente eficaz y consiste en confeccionar una base de cartón, forrarla con papel aluminio colocarla entre el radiador y la pared para que el aire caliente no se pierda a través de las paredes, sobre todo si son finas o están mal aisladas. Puedes hacerlo sin que sobresalga de la superficie del radiador para que estéticamente no desentone con la decoración de la estancia.

Con este invento conseguirás que el calor se refleje hacia todos los rincones de la habitación, distribuyéndolo mejor y mejorando también la eficiencia del radiador y que la sala alcance antes la temperatura que has determinado.

La explicación de la eficacia de este truco es que gracias al efecto reflectante del aluminio, el aire caliente se retiene en el interior durante más tiempo, aumentando el poder calorífico de los radiadores.

Conseguirás así que la temperatura sea mucho más agradable e incluso que haya zonas donde no haga falta poner el radiador porque llegará el calor de otros.

Poner en práctica este truco no te llevará mucho tiempo ya que es fácil de realizarlo. Además no necesitas pedir permiso a la comunidad de vecinos o llamar a un profesional del sector.

Incluso puedes comprar en tiendas de bricolaje paneles aislantes forrados de aluminio y recortarlos a medida para conseguir el mismo o mayor efecto. Son un poco más caros que la solución casera pero también más eficaces, duraderos y fáciles de limpiar.

En algunos establecimientos disponen también de láminas especiales de alumino para radiadores para conseguir el efecto de expansión de calor.

Para que no se caigan, y sin necesidad de realizar agujeros en la vivienda es conveniente utilizar un adhesivo de doble cara para fijarlos a la pared y que no se desprendan ni se descentren .

Los expertos de climaideal.es señalan que se calcula que un panel de aluminio reflectante del calor de buena calidad reduce la dispersión del calor de la zona de la pared detrás del radiador hasta en un 50% y un 60%. En consecuencia, el ahorro en la factura energética puede ser de entre el 5% y el 10%, dependiendo del grosor de la pared o del aislamiento general, aseguran.