Un año más, y ya van doce, el grupo de teatro aficionado Aimara ha organizado para este mes las Jornadas de Teatro Breve. Será esta semana en Amurrio Antzokia –y por primera vez repartidas en dos días (el viernes 20 en euskera, con un precio de entrada de 5 euros y el sábado 21 en castellano, por 6 euros)– cuando llegará la oportunidad de disfrutar, una vez más, de este concepto del género teatral.

Ambas jornadas tendrán una duración de 80 minutos y darán comienzo a las 19.30 horas, pero las obras en cartel, cuatro por día, son diferentes. En concreto, para la del viernes, en euskera, los propios Aimara subirán al escenario con dos piezas: la obra de David Caiña Osiris 4 Vintage, en la que Rufo Grande-García –junto a Ainhoa Isasi y Ana Pérez, dirigidos por Javier Liñera– interpretará a un hombre que, tras entrar en una tienda para comprar un teléfono móvil, en lugar de tener una experiencia sencilla y agradable, pronto se verá envuelto en una situación que no lo dejará indiferente; y Kontuak Egin, un texto de Rubén Tejería de adaptación colectiva que interpretarán Serapio Lopez, Jon Guerrero, Virginia Garcia y Marian Fradejas, dirigidos por Julio Kortazar. En este caso, se trata de una comedia llena de humor y sarcasmo, en la que se ve cómo la vida puede dar sorpresas desagradables, a veces a través de las personas que menos se espera.

Asimismo, el viernes llegarán Leire Irbe y Ruth Guimerá, dirigidas por Mikel Martínez, con el texto de Idoia Garzes Aldazabal, Buruaz norbere egin. Es una conversación entre dos mujeres que explica cómo se materializa la importante decisión que están a punto de tomar. Completará la oferta en euskera la compañía Mapatxa con el texto de Markos Goikolea Destiny Driver. Una obra dirigida por Olatz Ganboa, en la que Ugaitz Alegria y Getari Etxegarai tendrán una cita en el siglo XXII. Un programa llamado Destiny Driver, cada vez más extendido en la sociedad, facilita la toma de decisiones: al cerrar los ojos, el usuario tiene la oportunidad de ver dos futuros posibles según la decisión que tome.

Segunda jornada

Para la jornada del sábado llegarán otras cuatro obras de teatro breve, pero en castellano. Se trata de El conserje, escrita y dirigida por Unai García Amaro, en la quecDiego Perez e Iñaki Urrutia, con la colaboración especial de Daniel Rovalher, harán viajar al público al año 2035, donde el mundo ha sido conquistado por los robots.

Asimismo, Elbira Dieguez y Mako Gómez acercarán la obra de creación colectiva La gata atada. Un canto a la sensualidad femenina que ha sido prohibida y reprimida, y un grito de reconocimiento a un montón de artistas, que a principios del siglo XX , fueron “portadoras del virus de la perversión”, diosas del placer, gozadoras que han abierto el camino de la libertad sexual, el disfrute y el conocimiento de nuestros cuerpos. Mujeres que han desaparecido del relato oficial, por hacer esa cosa que llaman “baja cultura”.

Por su parte, Santiago Ortega, acompañado de Ainhoa Pineda, interpretará la pieza que él mismo ha escrito y dirigido, Solos. En la era de la soledad, el teletrabajo y las telerrelaciones, las aplicaciones de citas podrán incluso ofrecer una simulación virtual de la futura vida de cada persona. En definitiva, una historia de desencuentro, de futuro y soledades compartidas, un guiño a lo que puede ser y no será. Un romántico intento de comunicación a través de stickers, emoticonos y gifs para, al menos, volver a encontrarnos.

Los anfitriones de estas jornadas tampoco faltarán el sábado, ya que los miembros de Aimara Raúl García y Elisabet Anda defenderán el texto del dramaturgo Tomás Afán Muñoz, Condenado. La trama presenta a un individuo en una situación de vulnerabilidad extrema, enfrentado a un sistema judicial o de poder que resulta tan kafkiano como implacable. Aunque el título sugiere una sentencia inminente, el enfoque de Afán no es el de un drama convencional, sino el de una sátira donde el protagonista se ve atrapado en una red de formalismos e injusticias que subrayan la indefensión del ciudadano frente a la maquinaria institucional.