Se venía trabajando en el proyecto desde tiempo atrás, aunque no fue hasta febrero de 2015 cuando se presentó en sociedad la Euskadiko Ikasleen Jazz Orkestra (EIJO). Bajo la dirección artística de Iñigo Ibaibarriaga y Josetxo Silguero, y con la coordinación de Ángel Ugarteburu, se ponía en marcha una apuesta educativa y musical a través de la cual canalizar el trabajo de jóvenes intérpretes y ponerles en contacto con profesionales como fue el caso, en aquella ocasión, de Ángel Unzu. Ha llovido lo suyo desde entonces y músicos que entonces estaban en vías de profesionalización hoy son realidades como David Cid, Eolo Andino y Chick Juárez, entre otros. Con el paso de los años han cambiado los nombres y las formaciones, pero no los objetivos y el impulso de una aventura que hoy regresa al Festival de Jazz de Vitoria.

Fue el 15 de julio de aquel 2015 cuando la EIJO –que se encuentra bajo el paraguas del Gobierno Vasco– debutó en el certamen gasteiztarra. Lo hizo también en el Principal, aunque desde entonces no había vuelto a estar en la programación. Esta tarde a partir de las 19.30 horas, no solo va a regresar al centenario teatro de la calle San Prudencio, es que la agrupación va a ser la protagonista de la inauguración de esta cuadragésimo quinta edición del evento, la primera que se va a llevar a cabo casi en total normalidad tras la pandemia. Es más, este va a ser el único recital, por lo menos dentro del cartel oficial, en todo el día.

Sobre las tablas estará una amplia formación que, bajo la dirección de Alain Sancho, reunirá a Nora Carramiñana y Paula Redondo (voz), Hector Viñas (alboka), Aiala Beato y Jon Tubia (batería), Alejandro Davies y Ibra Ndiaye (bajo), Yeray Parra e Iker Toribio (guitarra), Maialen Vicente y Nora Carramiñana (piano), Paul Muñoz, Hugo Domínguez, Enara Eguileta, Mario Arroyo y Aimar Alonso (saxofón), Ander Alkain (trikitixa), Asier Zufiaur, Adrián Zarrabeitia, Asier Gutiérrez y Martina Soto (trombón), Aimar Palacios, Aitor Abio, Imanol Suberviola y Xabier Aguado (trompeta), Urtzi Amuriza y Pau Egea (txalaparta) y Oiher Palacios (txistu).

“Este año nos centramos en un repertorio de obras para big band e instrumentos autóctonos como la alboka, el txistu, la txalaparta y la trikitixa. Ofrecemos un repertorio repleto de estrenos con el que fusionamos la música tradicional vasca con la sonoridad de la big band creando un repertorio único”, explican desde el proyecto con respecto a la propuesta que se está llevando a cabo este año, contando para ello con la colaboración de los instrumentistas y compositores Iñaki Askunze, Sergi Vergés y Carlos Sagi.

A lo largo de unos 70 minutos, quienes son el futuro pero también el presente de la escena vasca compartirán con el público estas obras, que también se van a poder escuchar, dentro de la gira estival que hace este año la EIJO, en Eibar y Arrasate. Además, para la agrupación estas actuaciones también van a ser las primeras después de mucho tiempo en las que las restricciones por el covid no van a estar presentes, lo cual también es un aliciente después de estos dos años.