La ‘tarjeta de alimentación’ cumple diez años en su formato actual, y durante este tiempo ha ayudado a cubrir las necesidades básicas de alimentación e higiene de 3.823 familias. La Junta de Gobierno Local ha aprobado hoy, a propuesta del Departamento municipal de Políticas Sociales, el convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y Kutxabank para el suministro de esas tarjetas no financieras en 2026.

Dentro del programa de prestaciones municipales, figura la denominada Prestación de cobertura básica. “Se trata de una prestación no dineraria para que personas sin suficientes recursos económicos puedan adquirir, en la actualidad en supermercados Eroski, productos básicos de alimentación e higiene entre los determinados por el Ayuntamiento, mediante una tarjeta bancaria que se carga mensualmente”, ha explicado Lucho Royero, concejal de Políticas Sociales.

Esta ayuda económica es de aplicación a personas físicas residentes en Vitoria-Gasteiz previa valoración técnica en atención a sus circunstancias objetivamente constatadas de vulnerabilidad económica. La prestación debe destinarse únicamente al objeto para el que ha sido aprobada y se concede para un periodo de tiempo establecido, pudiendo ser renovada si se mantienen las condiciones de necesidad y siempre que la persona perceptora cumpla con sus obligaciones y su Plan de Atención Personalizada (PAP).

Previamente a 2016, el acceso a los productos se realizaba mediante la presentación de la Tarjeta Municipal Ciudadana en el momento del pago de la compra. Sin embargo, “ese año Políticas Sociales optó por cambiar el soporte por una tarjeta bancaria como elemento más normalizador y no estigmatizante para las personas usuarias, al tratarse de un medio de pago habitual entre la ciudadanía”, ha añadido Royero.

Kutxabank fue la única entidad que se prestó a suministrar las tarjetas no financieras, sin contraprestación. En años sucesivos, el convenio se ha ido renovando y hoy se ha aprobado su extensión durante 2026. El diseño de la tarjeta nominativa es similar al resto de tarjetas de la entidad. Aunque tiene banda magnética para posibles desarrollos futuros, en la actualidad no contiene dato alguno.

El sistema de abono de la prestación mediante tarjeta bancaria comenzó en 2016. En este tiempo, un total de 3.823 unidades convivenciales, a menudo unipersonales, se han beneficiado de la prestación. En 2025, el total de familias registradas en algún momento a lo largo del año ascendieron a 231 y el gasto total ascendió a 262.843 euros. Y en los meses transcurridos de 2026, 127 unidades convivenciales han hecho uso de la misma. Algo más de la mitad tiene hijos o hijas. En marzo, en concreto, 88 unidades han sido beneficiarias de esta prestación con un promedio de 272 euros por familia y mes. Hay que tener en cuenta que el importe de la prestación depende del número de miembros de la unidad convivencial.