Síguenos en redes sociales:

Un cura renuncia al sacerdocio después de recibir críticas por sus vídeos de fitness

El influencer Alberto Ravagnani acumula casi 700.000 seguidores entre Instagram, TikTok y YouTube

Un cura renuncia al sacerdocio después de recibir críticas por sus vídeos de fitnessInstagram (@donalberto_rava)

‘Don’ Alberto Ravagnani, un joven cura italiano que se hizo famoso en diferentes redes sociales por sus vídeos de espiritualidad y fitness, ha anunciado que abandona el sacerdocio en medio de una creciente polémica sobre el contenido que publicaba en plataformas como TikTok, YouTube e Instagram. La noticia, confirmada por el Arzobispado de Milán, sorprende no sólo por el personaje en sí, sino por lo que simboliza: el choque entre la tradición religiosa y la cultura influencer que domina Internet en nuestros días.

Ravagnani, que durante la pandemia supo conectar con miles de jóvenes gracias a su lenguaje digital y su carisma natural, ha decidido dar un paso al lado y “suspender el ministerio sacerdotal”, dejando de inmediato sus funciones como vicario en la parroquia de San Gottardo al Corso y su colaboración con la Pastoral Juvenil.

Del altar al fitness

Lo que comenzó como una novedosa forma de evangelización, mezclando mensajes de fe con rutinas de ejercicio en vídeos informales y dedicados al público joven, terminó convirtiéndose en el centro de un debate inusual: ¿puede un sacerdote ser también un influencer de estilo de vida? Si bien muchos de sus seguidores apreciaban el mensaje de mens sana in corpore sano y valoraban la cercanía que ofrecía Ravagnani, otros sectores más conservadores criticaban la sobreexposición de su físico y, sobre todo, y ha sido la gota que ha colmado el vaso, el uso de su rol religioso para promocionar productos comerciales, como suplementos deportivos.

En un vídeo publicado en Instagram, YouTube y TikTok (entre esas tres redes acumula casi 700.000 seguidores), Ravagnani anunció su decisión con un tono reflexivo: “He decidido dejar el ministerio sacerdotal. Ya no me pondré el alzacuellos ni celebraré misa, pero mi corazón será siempre el mismo. Ahora quizá sea incluso más libre y auténtico”, dijo.

Preguntas incómodas

La renuncia del sacerdote ha generado conmoción, especialmente en Fraternità, la asociación juvenil que él mismo fundó, y que ahora se enfrenta al reto de continuar sin la guía del sacerdote que la impulsó. Sus responsables admiten sentirse “conmocionados” y “desconcertados” por una decisión que no esperaban.

En un mundo donde las fronteras entre lo espiritual y lo digital se difuminan cada vez más, la historia de Ravagnani plantea preguntas incómodas: ¿puede un líder religioso ser también una figura pop en redes sin perder autoridad moral? ¿Y qué pasa cuando la fe se convierte en contenido viral?