El Kosner Baskonia recibirá este viernes a partir de las 20.30 horas al todopoderoso Real Madrid en el que será el segundo de los tres encuentros que debe disputar esta semana. Poco o nada tendrá que ver esta cita a la del miércoles, en la que los alaveses se impusieron con una superioridad aplastante a un Casademont Zaragoza que no plantó ninguna oposición.

Por un lado, por la entidad del rival, que llega a la cita metido de lleno en la pelea por asegurar su plaza de play off en la Euroliga, donde ocupa la tercera posición con 22 victorias y 12 derrotas. Los hombres de Scariolo han ganado nueve de los diez partidos que han disputado desde que cayeron derrotados en la final de la Copa del Rey ante el Baskonia, duelo del que querrán cobrarse su venganza en el Buesa Arena.

Los madrileños llegan con la plantilla sana, por lo que podrán contar con todas sus estrellas y con una superioridad notable en su juego interior, donde Diakite, Omoruyi y Frisch deberán medirse con el gigante Tavares, Alex Len, Chuma Okeke Usman Garuba o Gabriel Deck mientras los lesionados Rodions Kurucs, Khalifa Diop, Tadas Sedekerskis y Jesse Edwards, que no puede jugar en la Euroliga, contemplan el partido desde la grada. Tampoco estarán disponibles, salvo sorpresa de última hora, Gytis Radzevicius y Markus Howard, con sendas lesiones musculares.

Por otro lado, la motivación es distinta que dos días atrás. Mientras que en la ACB aspira a todo, el conjunto gasteiztarra hace tiempo que se quedó descolgado de la batalla por el play in de la Euroliga e incluso tiene ya casi imposible acceder a las posiciones que reparten premios económicos, mientras que el Real Madrid afronta el tramo clave de la campaña europea y no puede permitirse tropiezos de aquí al final de la liga regular.

Por ello, por la fatiga acumulada de haber jugado dos días atrás mientras el Real Madrid ha tenido cuatro días para preparar el partido y por contar en principio con únicamente nueve jugadores del primer equipo a disposición, no sería realista exigir al Baskonia una victoria este viernes.

Sin embargo, deben aprovechar el hecho de que juegan sin presión clasificatoria para intentar plantar cara a los de Scariolo y mantener las buenas sensaciones de las últimas citas de cara a la visita al Baxi Manresa el domingo en la ACB, donde los alaveses sí que están metidos de lleno en la pelea en la zona alta de la clasificación.

La archiconocida dupla Campazzo-Tavares, alrededor de la que gira todo el juego del Madrid, y el talento individual de Mario Hezonja volverán a ser las principales amenazas este viernes para un Baskonia que ha ganado a los madrileños en dos de las tres ocasiones en las que se han visto las caras esta temporada. Con el aliento de los más de 10.000 aficionados que acudirán, todo es posible.