El Kosner Baskonia viene de completar posiblemente su mejor semana de competición desde que ganó la Copa del Rey compitiendo bien contra el Estrella Roja, superando al Hapoel Tel Aviv y venciendo en una cancha complicada como Andorra.

Para recuperar esa versión más competitiva, ha sido necesario que varios jugadores den un paso al frente y uno de los que ha elevado notablemente su aportación ha sido Clément Frisch, que pasa por su mejor momento de forma desde que aterrizó en Vitoria-Gasteiz el pasado verano.

Aunque le costó encontrar su hueco, este mes con Kurucs lesionado le ha permitido progresar y ganar confianza. "Va todo junto. Cuantos más minutos juegas, más ritmo de competición ganas y es más fácil coger confianza. Tengo que seguir por este camino", aseguró el alero galo este martes en su intervención ante los medios de comunicación.

Frisch se siente "contento" con sus últimas actuaciones, aunque no olvida que su objetivo es "seguir creciendo y ayudar al equipo en todo lo que pueda". Incluso si le toca jugar en distintas posiciones para cubrir ausencias como ha sucedido en las últimas citas.

"Estoy disponible para cualquier cosa que me pida el entrenador. Siempre que cuento con minutos intento dar el máximo sobre la pista, sé que tenemos buenos jugadores en mi posición como Omoruyi y Kurucs y que los minutos son caros. Es algo con lo que tengo que lidiar en el día a día", aseguró el francés, que recientemente ha ocupado posiciones desde el tres hasta incluso el cinco.

Temporada "muy exigente"

En cuanto a lo que está por venir, Frisch admitió que el cansancio se nota en las piernas, aunque el equipo está preparado para lo que viene: "Sabemos que es una temporada muy exigente. Venimos de una semana con tres partidos y ahora tenemos otros tres esta semana. Intentamos centrarnos en un encuentro cada vez y no mirar más allá".

En su opinión, "el equipo está jugando bien últimamente". "Estamos en un buen momento, tenemos que intentar que la racha continúe", dijo, antes de reconocer que la Copa del Rey pasó factura. "Se mezcló un poco todo, lo mental y lo físico, ya que hemos tenido muchos lesionados últimamente. Sin embargo, creo que ahora estamos mejor", argumentó.

En la Euroliga, apuntó que "fue extraño jugar sin público contra el Hapoel, aunque conseguimos la victoria, así que estamos contentos". Eso sí, ahora toca volver a centrarse en la ACB para el duelo aplazado contra el Zaragoza este miércoles a las 20.30 horas.

"Es un gran partido y estamos con ganas de jugar contra ellos y volver a tener a nuestros aficionados en el pabellón. Es un encuentro aplazado y sabemos que si ganamos nos podemos colocar terceros, así que es importante ganarlo", concluyó Frisch.