El neerlandés Jesse Edwards vivió un debut discreto con Kosner Baskonia en la Liga ACB. El conjunto vitoriano cayó por 107-96 ante San Pablo Burgos en un partido en el que el nuevo pívot azulgrana dejó algunos destellos, aunque condicionado por las faltas personales y por el desarrollo del encuentro.

Edwards, recién llegado a la entidad, partió como titular en su estreno tanto con el equipo vitoriano como en el torneo. El pívot de 2,13 metros inauguró su casillero en la ACB apenas unos segundos después del salto inicial, culminando un alley oop servido por Trent Forrest que supuso además los primeros puntos del partido para los baskonistas.

Durante los primeros minutos buscó hacerse notar cerca del aro, ocupando bien el espacio en la pintura y ofreciendo bloqueos para los manejadores. En ataque dejó trazas de su capacidad para jugar las acciones de bloqueo y continuación, donde su tamaño y envergadura, unidos a su movilidad, le permitieron generar ventajas y abrir líneas de pase, aunque después la ejecución no acompañó al neerlandés ni los bases conectaron con él.

Superado por Happ

El encuentro se complicó pronto para el último fichaje azulgrana. Dos faltas personales en tres minutos de juego obligaron al técnico Paolo Galbiati a retirarlo rápidamente de la pista para evitar problemas mayores. Esa circunstancia frenó su ritmo en el partido y lo mantuvo en el banquillo hasta el tramo final de la primera mitad.

Regresó pista a 1:41 para el descanso, mostrando una actitud más activa. En esos minutos finales del segundo cuarto se le vio más intenso en la lucha por el rebote y participando en varias acciones sin balón, colocando pantallas para liberar a sus compañeros en el perímetro y tratando de fijar a la defensa rival cerca del aro.

En la segunda parte volvió a entrar en rotación mediado el tercer cuarto, también condicionado por la situación de faltas en el equipo y la antideportiva señalada a Eugene Omoruyi. Durante ese tramo compartió pista por primera vez con Mamadi Diakite, formando un doble poste que tampoco sirvió para cambiar el devenir del encuentro.

Edwards intentó plantar cara en el poste a Ethan Happ, logrando incomodarle en un par de acciones e incluso colocarle un tapón, aunque por lo general el norteamericano tuvo vía libre para anotar y rebotear, impuso su experiencia y logró completar sin despeinarse un doble doble de 16 puntos, 10 rebotes 5 tapones y 32 créditos de valoración.

El pívot neerlandés siguió el desenlace desde el banquillo. Su hoja estadística final reflejó 3 puntos y 4 faltas personales en un estreno condicionado por la rápida acumulación de personales. Un debut gris para Edwards, que dejó algunos detalles positivos –especialmente en el 2x2 y en su trabajo sin balón–, pero en el que también se le vio todavía adaptándose al ritmo del equipo y a las exigencias de la competición.