El Kosner Baskonia cumplió ante el Joventut y será cabeza de serie en la Copa si gana en Gran Canaria el 8 de febrero. Una sólida actuación defensiva, un gran despliegue físico y una anotación repartida permitieron a los alaveses superar a la Penya en un duelo igualado en el que siempre dieron la sensación de tener la sartén por el mango.
Los primeros minutos, que el Baskonia afrontó con un quinteto formado por Forrest, Villar, Radzevicius, Kurucs y Diop, reflejaron un choque de estilos entre un conjunto local edificando sus puntos en la línea de triple y un Joventut deseoso de hacer daño en la pintura con el talento y los centímetros de Tomic.
El equilibrio se mantuvo hasta que, a partir del 8-7 y coincidiendo con la entrada de los hombres de la segunda unidad, el Joventut, más clarividente en ataque bajo la batuta de Rubio y con Birgander haciendo que no se notara el descanso de Tomic, construyó una primera renta reseñable de 10-17.
Galbiati hizo reaccionar a los suyos con un tiempo muerto tras el que Diakite y Luwawu-Cabarrot asumieron el peso del ataque azulgrana, aunque el exbaskonista Hanga respondió sumando siete puntos para su equipo, los mismos que Luwawu-Cabarrot en un primer cuarto que se cerró con un 22-26.
El segundo parcial comenzó de la mejor manera posible para los gasteiztarras, que en un abrir y cerrar de ojos le dieron la vuelta al marcador con un parcial de 7-0. Esta vez el acierto de tres cayó del lado de los catalanes, que con sus dianas se mantuvieron en el choque durante unos buenos minutos de Spagnolo.
En el tramo final de la primera parte, sin embargo, las imprecisiones se sucedieron en un lado y en otro de la cancha, el duelo se convirtió por momentos en un correcalles sin acierto y, de hecho, en los últimos 3:46 minutos de la primera parte sólo se anotaron cuatro puntos. Dos de un Forrest algo ansioso por su falta de acierto y dos de Simmons desde la personal gracias a los cuales el Baskonia se fue al descanso por delante (43-39).
Reorganización táctica
Al regreso de vestuarios se volvió a un guion más lógico con mayor fluidez en los ataques y sobre todo una producción ofensiva más acorde a la calidad de ambos equipos. Ricky Rubio, en el quinteto inicial al contrario de la primera parte, hizo daño en sus internadas a canasta y fue el primer jugador visitante en acudir a la línea de personal en todo el partido, mientras que Kurucs fue el protagonista en el lado local con ocho puntos seguidos para los suyos.
Los gasteiztarras llegaron a manejar una ventaja de dobles dígitos con el 56-46 tras un triple de Radzevicius, momento en el que el duelo se agitó y las imprecisiones volvieron al parqué. Cameron Hunt fue quien se supo mover mejor dentro de ese caos y se valió de su talento individual para acercar a los suyos a tres puntos con el 60-57.
Tras el tiempo muerto de Galbiati, afortunadamente, el Baskonia cerró filas en defensa y, como sucedió al final de la primera parte, logró frenar en seco el ataque de la Penya, provocó pérdidas y llegó al cuarto decisivo con una renta de siete puntos. Mantuvieron ese nivel físico los azulgranas en la reanudación, aunque se cargaron pronto de faltas y se vieron en bonus con ocho minutos por delante.
Con ese condicionante, el Joventut encontró más facilidades para anotar y los alaveses se valieron de la inspiración ofensiva de Kurucs para conservar su colchón. Miret intentó entonces sorprender a los alaveses con una defensa zonal con la que los catalanes llegaron a colocarse a dos puntos tras dos canastas seguidas de Tomic (71-69), pero un triple de Forrest y una canasta de Diakite por dentro para el 76-69 le obligó a volver a la defensa al hombre.
La arena del reloj fue cayendo y, aunque el Joventut llegó a meter el miedo en el cuerpo a los alaveses con un tres más uno de Hunt a dos minutos y medio del final con el que la diferencia se redujo a dos puntos (76-74), el Baskonia tuvo respuesta para cada estocada visitante. Una defensa sólida y el peso ofensivo repartido entre Forrest, Kurucs y Simmons sirvió a los alaveses para sellar el triunfo e incluso recuperar sobre la bocina la renta máxima de diez puntos. Tras la derrota del UCAM en Málaga, una victoria en Gran Canaria supondría ser cabeza de serie en la Copa.