La asociación de accionistas Gurea DA-Accionistas Albiazules ha publicado su balance de la temporada 2025-26, un documento que combina el alivio por la permanencia conseguida con una crítica sostenida a la gestión deportiva, social e institucional del Deportivo Alavés: "Vivimos al límite y en riesgo permanente".
En el apartado deportivo, la entidad felicita al conjunto del alavesismo por mantenerse en Primera División, pero no esconde su malestar ante lo que califica de "errática planificación deportiva". A su juicio, la plantilla llegó al inicio del curso descompensada, se debilitó en pretemporada con la salida de jugadores importantes y no se reforzó en posiciones clave pese a los ingresos generados por varios traspasos.
Gurea DA denuncia que la plantilla llegó descompensada al inicio del curso y se debilitó aún más en pretemporada con la salida de futbolistas importantes.
El comunicado cita como respaldo a sus argumentos las propias palabras del técnico Quique Sánchez Flores, quien en la previa del último partido afirmó que "este es un Alavés de atajos, de pillería, de esconder defectos; esta no es la forma de construir un equipo". En la misma línea, el capitán Antonio Sivera reconoció que "en muchos años aquí siempre me ha tocado más o menos sufrir".
MENDIZORROZA Y OTROS TEMAS
Gurea DA-Accionistas Albiazules también pone el foco en la situación del estadio. Los accionistas denuncian que, a lo largo de la temporada, la afición visitante superó con creces el número de localidades disponibles para ella en varios partidos, llegando a ocupar zonas preferentes de la Tribuna Principal.
Señalan que ninguno de esos cinco encuentros acabó en victoria local, y advierten de que esta circunstancia podría estar orientada a justificar un futuro proyecto al margen de Mendizorroza. En paralelo, reclaman medidas concretas de cara a la próxima campaña de abonados: congelación de precios, inclusión de la Copa del Rey en el abono, servicios de autobús desde los pueblos de Álava y descuentos para familias, jóvenes y desempleados.
En el plano institucional y patrimonial, el texto denuncia la opacidad que rodea los proyectos de Ibaia y Mendizorroza, ambos "en una especie de limbo" que contrasta con la rapidez con la que el club ha desarrollado su estructura en Salburua.
La afición visitante superó el número de localidades disponibles para ella en cinco partidos. El Alavés no ganó ninguno.
Los accionistas cuestionan además el modelo financiero del llamado "Grupo", que a su entender descarga el peso económico sobre el Alavés, lastrando el límite salarial y relegando al equipo a los últimos puestos en capacidad de inversión en futbolistas. El comunicado concluye reclamando transparencia y exigiendo que el club "empiece la casa por el tejado", con el proyecto deportivo como prioridad.