Tras un largo parón de diez días, el Kosner Baskonia regresará a la competición este miércoles a partir de las 21.00 horas con la visita al Real Madrid, un duelo crucial en su pelea por ser cabeza de serie en el play off de la ACB.
Cabe recordar que el conjunto gasteiztarra necesita imponerse en los dos duelos de ACB que le quedan ante el conjunto merengue y el Unicaja para asegurarse terminar entre los cuatro primeros, mientras que si cae en uno de ellos lo más probable es que termine en quinta posición y deba medirse al Barcelona o al Valencia Basket en cuartos de final del play off con el factor cancha en contra, lo cual dificultaría mucho su clasificación para la semifinal.
Para evitar ese escenario, por lo tanto, debe comenzar con vencer al mejor equipo de la fase regular en su cancha. Una tarea de enorme dificultad que, sin embargo, será más asequible teniendo en cuenta que el conjunto merengue llegará mucho más destacado tras competir la semana pasada en la Final Four de Atenas, en la que superó al Valencia Basket el viernes en la semifinal y cayó en el duelo por el título ante el Olympiacos el domingo.
En dichas citas Scariolo recurrió a una rotación corta, lastrado por las importantes ausencias de sus pívots Alex Len y Walter Tavares, que tampoco estarán disponibles ante el Baskonia por lesión. Además, se les sumó Usman Garuba tras romperse el tendón de Aquiles en el duelo ante el Valencia Basket, por lo que el conjunto local llegará con su juego interior bajo mínimos.
Eso sí, en esta ocasión sí que contarán con la aportación del recién llegado Omer Yurtseven, que llegó tras cerrarse la ventana de traspasos de la Euroliga, pero sí que puede competir en la ACB. En cualquier caso, está por ver cuál es la forma física y el punto de adaptación del versátil pívot turco después de una campaña en la que ha jugado muy poco al pasar por cuatro equipos diferentes.
Trey Lyles, Chuma Okeke y Gaby Deck, entre los que Scariolo deberá realizar un descarte al contar los tres con pasaporte extracomunitario, fueron quienes ejercieron de pívot durante la Final Four, por lo que el Baskonia se medirá previsiblemente a quintetos pequeños y con mucha movilidad. Si Edwards y Diakite no logran imponer su ventaja de envergadura bajo los tableros, Omoruyi y Kurucs surgen como alternativas para combatir de tú a tú con los falsos cincos de Scariolo.
A todo ello hay que sumarle el factor psicológico, ya que el Real Madrid tiene ya asegurada matemáticamente la primera posición y no se juega tanto como el Baskonia, que está metido de lleno en la batalla con el UCAM Murcia, el Valencia Basket y el Barcelona. Por lo tanto, no es descartable que Scariolo dé más protagonismo del habitual a sus segundas espadas para que sus estrellas oxigenen las piernas con la mente puesta en el play off, que arranca el próximo martes.
En cuanto a lo que concierne al Baskonia, Galbiati ha contado con tiempo suficiente para preparar el partido ante un rival que no se le ha dado nada mal este curso. De hecho, los alaveses se impusieron en sus enfrentamientos en el Buesa tanto en la ACB (105-100) como en la Euroliga (98-96), además de en la final de la Copa del Rey en Valencia (89-100). En su único encuentro en el Movistar Arena en la Euroliga, sin embargo, fue el Madrid el que se llevó el gato al agua por 94-87.
Sin un jugador tan condicionante como Tavares, se espera un duelo de mucho ritmo anotador como en las anteriores ocasiones en las que se han visto las caras. Dada la entidad del rival y los precedentes, todo apunta a que Galbiati volverá a contar con Simmons y Forrest con Howard como sacrificado para un duelo del que dependen sus opciones de ser cabeza de serie.