Vitoria protagoniza este miércoles un desalojo histórico, con alrededor de 120 personas que están siendo identificadas en las antiguas fábricas de URSSA y EGA.
Un operativo conformado por la Ertzaintza, la Policía Nacional y la Policía Local ha tomado el recinto con el objetivo de desalojar a los okupas que desde hace meses conviven en las instalaciones en condiciones insalubres y de riesgo para el resto de los vecinos de la zona.
La calle Campo de los Palacios ha sido totalmente cortada en medio de este operativo sin precedentes, que se produce justo horas después de que la alcaldesa de la ciudad, Maider Etxebarria, recordase que se estaban tomando medidas para llevar a cabo estos desalojos.
En el operativo, en el que se han desplegado más de medio centenar de agentes, ya se ha producido alguna detención, mientras que la Policía Nacional es la encargada de identificar una a una a cada una de las personas que van saliendo.
En estos momentos, las instalaciones de URSSA han sido totalmente desocupadas, mientras que los agentes continúan con el desalojo de EGA.
Una decena de vehículos de la Ertzaintza, y otros tantos de la Policía Nacional y la Policía Local, están siendo los protagonistas de una mañana insólita en la capital vasca.
Dos años de okupación
Fuentes del Departamento vasco de Seguridad han confirmado a EFE este despliegue conjunto, aunque se han remitido al cierre de la operación para ofrecer más datos sobre la misma.
Los pabellones de ambas fábricas están okupados desde 2024 por decenas de personas sin hogar, a pesar de que el Ayuntamiento de Vitoria ha enviado ya requerimientos a sus propietarios para que procedan a su desalojo y su limpieza al haberse convertido en "focos de suciedad y residuos" y ante el riesgo de derrumbe.
En las últimas semanas personas que residen en estas instalaciones han protagonizado incidentes con okupas del barrio "autogestionado" de Errekaleor, cuyas viviendas son de propiedad municipal.
Los altercados, en los que hubo varios heridos, se produjeron después de que personas procedentes de las fábricas abandonadas trataran de entrar a un piso vacío de Errekaleor.
Etxebarria reconoció que estos episodios demuestran que los "okupas URSSA saben que tienen allí los días contados".
(Noticia en ampliación)