Vitoria-Gasteiz tenía ganas de derbi, y así se está notando desde este mediodía. Al ambiente habitual previo a los partidos del Deportivo Alavés que se respira en el centro de la ciudad, se ha sumado la llegada de cientos de aficionados de Osasuna, con quienes la hinchada babazorra siempre ha tenido una gran relación.
Aunque cada cual defenderá sus intereses una vez entren por los tornos de Mendizorroza, los mismos se quedan en un segundo plano hasta el pitido inicial. Cánticos, muchas fotos, alegría y potes componen lo que es una verdadera fiesta del fútbol. Eso que hay que cuidar y proteger por encima de todo lo demás.
Por supuesto, mucho ha ayudado a que se origine este gran ambiente que se respira en la capital alavesa el hecho de que, pese al mal horario del derbi, el lunes sea festivo. Y también el buen tiempo, que parece haberse aliado con ambas aficiones para favorecer todavía más la espera hasta las 21.00 horas.
Albiazules y rojillos, cabe recordar, tienen una cita una hora y media antes del pitido inicial. Organizado por Iraultza 1921, habrá corteo desde la Plaza de la Virgen Blanca hasta Mendizorroza a las 19.30 h. Sin duda, un día grande para el fútbol vasco, pase lo que pase sobre el césped del estadio alavesista.