El Alavés B solo pudo sumar un punto en casa ante el CD Ebro, con el que empató a un gol en un partido tan igualado como refleja el resultado final. Un penalti transformado por Alberto Moreno ya bien entrado el segundo tiempo permitió al Miniglorias adelantarse en el marcador y creer que, pese a lo mucho que les estaba costando superar al rival, los tres puntos se quedarían en Ibaia, pero la reacción aragonesa no se hizo esperar y siete minutos después Novials, con un tanto de bella factura, selló las tablas que ya nadie cambió en el cuarto de hora postrero.

El empate alarga a nueve jornadas la racha sin perder de los de Molo Casas, pero deja el sabor agridulce de haber visto escapar puntos como local tras haber ganado los últimos cuatro partidos en casa.

Empezó el partido con una larga fase de tanteo en la que el mucho respeto mutuo hizo que ya no las ocasiones, sino simplemente las aproximaciones a las áreas se contaran con los dedos de una mano en la media hora inicial. Pese a que los babazorros tuvieron algo más el balón, la acción más peligrosa fue visitante y llegó de las botas de Paki, que poco antes del descanso probó fortuna con un disparo desde más allá de la frontal del área que no cogió el camino entre los tres palos.

Carlos Ballestero conduce el esférico ante la presión de un rival del CD Ebro. Deportivo Alavés

Sin goles y con ambos porteros casi inéditos, a excepción de los balones que les retrasaron sus propios compañeros, se llegó a un descanso en el que solo el técnico visitante Javi Genovés, que no dirigió al conjunto zaragozano desde el banquillo al estar sancionado, ordenó un cambio. Entró Prat por Escolar, y consiguió despertar a todo su equipo, que salió dispuesto a dar un paso adelante en el segundo tiempo que se tradujo pronto en la primera ocasión clara del duelo, un remate de cabeza de Jaime Requés que detuvo Grego Swiderski.

Le costó al Alavés B salir de la espesura, pero con el paso de los minutos y los primeros cambios, las entradas de Juanma y Aimar González de Heredia, por fin consiguieron los de Molo Casas empezar a encontrar clarividencia en ataque para acercarse a los dominios de Mateo Lite.

Paco Sanz, ante el CD Ebro. Deportivo Alavés

Avisaron Izei y Pinillos con sendas ocasiones sin buena definición final, y en el minuto 67 las puertas del gol se abrieron de par en par en un derribo en el área que el árbitro señaló como penalti. Alberto Moreno asumió la responsbilidad desde los once metros y no falló en la ejecución para adelantar al Miniglorias.

Lo más difícil parecía hecho y solo cabía conservarlo, pero fue cuando se vio por debajo en el marcador cuando el Ebro ofreció su mejor versión para restablecer la igualdad. Al paso por el minuto 74, un balón colgado al área lo peinó Álex Muñoz para prolongarlo hacia la posición de Álvaro Novials, que de espaldas a la portería resolvió con una vistosa semichilena a la que no pudo responder Grego.