Gracias a la colaboración de asociaciones, peñas, escuela, ayuntamiento y personas voluntarias, el municipio riojano alavés de Laguardia va a volver a disfrutar este sábado de un día lleno de actividades solidarias, encaminadas a seguir colaborando con la ONG Amor Sin Barreras, para que pueda mantener el centro educativo y nutricional, de nombre Pole Pole (poco a poco, en Swahili), que gestionan y dirigen desde 2021 en Turkana norte (Kenia).
La jornada arrancará, a las 11.30 horas en la Plaza Mayor, con la apertura del mercado de artesanía de Kenia que acercará la propia ONG, junto a pintacaras de animales africanos, puestos de rasca y gana, y una biblioteca y mercadillo de segunda mano, que estarán a disposición del público hasta las 14.00 horas, así como de 18.00 a 21.00 horas.
Asimismo, en la franja matinal, el alumnado de la escuela local Victor Tapia aportará su granito de arena con más puestos de artesanía que, a eso de las 14.00 horas, se verán acompañados y animados por el dantza plaza que acercará el grupo de danzas local Biasteriko Dantza Taldea.
A lo largo de toda la jornada tampoco faltará servicio de txosna y gildas, gracias a la colaboración de la peña Los Zaborricos, ni música en directo, pues a las 18.30 horas hay programado un recital con Eduardo Llorente. El cierre del evento solidario lo pondrá, a las 20.30 horas, el sorteo popular que ha organizado la peña Biasteriak.
La beneficiaria
Turkana es una remota región semidesértica al norte de Kenia. Actualmente es uno de los lugares del planeta con condiciones más duras para sobrevivir, especialmente para los pastores seminómadas de la tribu Turkana, debido a las prolongadas sequías de los últimos años.
Pese a lasa dificultades, la ONG Amor Sin Barreras logró hace ya un lustro cumplir el sueño de construir y poner en marcha la citada Pole Pole School, donde atienden a niños y niñas de entre 2 y 6 años de la tribu Turkana, en 8 aldeas de la división de Lokitaung, en situación de desnutrición, abandono o enfermedad. Antes del proyecto, ninguno de ellos estaba escolarizado.
La construcción se realizó con una empresa local, la única de la zona, y con la participación activa de la comunidad. Se generaron más de 10.000 jornales de trabajo en los cinco meses que duró la obra. Hoy, gracias a este esfuerzo colectivo, no existe ningún caso de situación extrema que ponga en peligro la vida de un menor en estas aldeas.