Un cielo plomizo con amenaza constante de lluvia no ha sido óbice para que Laudio salga en masa a la calle a disfrutar de su, sin duda, feria más longeva y mítica: la de Viernes de Dolores o Dolumin Barikua, que ha alcanzado la friolera de 132 ediciones. Las protagonistas indiscutibles de la cita son las personas que, en la comarca de Aiaraldea, se dedican al sector primario y, más concretamente, al ganadero, que viven esta jornada como algo casi sagrado, aunque -como suele decirse- no esté el horno para bollos.  

Un centenar de puestos de productos caseros y artesanos que se han distribuido entre la Herriko Plaza y Aldai A.O.

“¿La verdad? para el sector este día es como una droga. Somos adictos, y no te paras a pensar en los peros. Madrugas, preparas lo más selecto de tu ganadería y lo bajas a la plaza, para que disfruten los y las txikis, y lo vea la gente. Que luego la dieta llega tarde o que hay mil normativas y prohibiciones que nos ocupan y preocupan... pues sí, pero es una tradición y no podemos perderla”, resumía Joseba Ibarrola, un ganadero de Saratxo, que ha tenido que resignarse a dejar en el baserri a sus ya famosas e imponentes vacas charolesas, por las medidas cautelares que ha adoptado el Gobierno vasco frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa.

Y es que esta prohibido el ganado bovino en cualquier tipo de feria, “pero bueno, he venido igualmente con el camión lleno de yeguas de unos amigos de Longarai en Lezama”, aclaraba Ibarrola. 

El Viernes de Dolores de Llodio ha contado con ganado equino pero no vacuno A.O.

Talleres de velas y queso 

De hecho, el apartado ganadero de esta feria -organizado por la asociación local Aberedunak- se ha visto claramente resentido por la ausencia de vacas, aunque no han faltado ovejas, cabras, burros, ni caballos de carne y montura.

En torno a estos últimos, el público ha podido disfrutar de exhibiciones de herraje y, para suplir la falta de pirenaicas, terreñas, pardoalpinas, betizus y demás razas bovinas, incluidos los siempre llamativos bueyes, ha habido un enorme puesto dedicado a la apicultura.

En él se ha podido aprender todo lo concerniente a la cría y cuidado de las abejas, sobre esa amenaza que supone para ellas y la biodiversidad la denominada avispa asiática, y por supuesto, de sus productos: la miel y la cera, con la que se ha enseñado a elaborar velas.

Y es que el Ayuntamiento ha reforzado el programa con talleres, entre los que también ha destacado otro de elaboración de queso, así como los de pintura y uñas que ha acercado el alumnado del instituto. 

Los trabajadores de Tubos Reunidos han reivindicado la defensa de sus empleos A.O.

90 puestos 

El otro plato fuerte de la jornada lo ha servido el casi centenar de puestos de productos caseros y artesanos que se han distribuido entre la Herriko Plaza y Aldai, así como las txosnas que el público ha aprovechado para comerse un talo acompañado de sidra o txakoli.

Tampoco ha faltado el punto de color con las trikitixas de Izalde y los Joaldunak de Zubieta, y con la música que ha llegado por la tarde de mano de una disko festa infantil, Ekin Joleak, Zutik electrotxaranga, la Coral Santa Lucía y Akerbeltz.

El apartado musical seguirá mañana sábado con el concierto de la Coral Andere en la parroquia (20.00 horas). Sin embargo, la dramática situación en la que se encuentra la industria de la comarca, con la presencia en el evento de los y las trabajadoras de la empresa Tubos Reunidos de Amurrio, ha restado ganas de celebrar y hay que decirlo. Lo de este Viernes de Dolores en Laudio ha sido masivo, sí, pero también tristón. 

Un centenar de puestos de productos caseros y artesanos que se han distribuido entre la Herriko Plaza y Aldai A.O.

La Feria del Caserío de Okondo toma el relevo el domingo

El sector primario de Aiaraldea tendrá una nueva cita este mismo domingo en Okondo, que celebrará su XXVII Feria del Caserío. La cita de apoyo al productor local tomará, desde las 10.00 hasta las 14.00 horas, el aparcamiento del ambulatorio, con decena de puestos de productos baserritarras y artesanales, que estarán acompañados de un intenso programa paralelo.

De hecho, habrá animación musical, juegos de madera y talleres infantiles, además de danzas vascas con el grupo local Iratxoak. Tampoco faltará una exhibición de deporte rural ni txosnas en las que poder brindar en familia o con amigos.