Un cielo plomizo con amenaza constante de lluvia no ha sido óbice para que Laudio salga en masa a la calle a disfrutar de su feria más longeva y mítica: la de Viernes de Dolores o Dolumin Barikua, que ha alcanzado la friolera de 132 ediciones de una cita marcada este año por la ausencia de vacas en su apartado ganadero. Las protagonistas indiscutibles de la cita son las personas que en Aiaraldea se dedican al sector primario.
Un Viernes de Dolores masivo pero tristón
A.O.
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