La dirección de Tubos Reunidos se reúne este lunes a las 10.00 horas con la representación sindical de sus plantas de Amurrio y Trapaga, donde trabajan unas 1.400 personas, para darles a conocer el número afectados por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE).
Con motivo de esta reunión los trabajadores de la factoría de Amurrio, la más importante del grupo con unos 900 operarios, están llamados a secundar una jornada de huelga en rechazo a los despidos previstos.
El paro está siendo secundado por la inmensa toda la plantilla, salvo por quienes forman parte de los servicios mínimos, según han explicado los sindicatos.
La plantilla de Amurrio volverá a parar el viernes cuando los sindicatos se reúnan en Vitoria con las instituciones.
En el exterior de la fábrica de Amurrio alrededor de 200 trabajadores permanecen concentrados desde primera hora de la mañana tras una pancarta en la que puede leerse 'No a los despidos. ERErik ez (no al ERE)'.
Tubos Reunidos justifica el ERE en que ha perdido su principal mercado, el estadounidense, por los aranceles de Trump al acero, elevados al 50 % desde junio, en un momento en el que la firma arrastra una deuda de casi 250 millones, cuando su valor actual en bolsa es de 44 millones.
Por su parte, los sindicatos rechazan el expediente por entender que la situación es coyuntural y debida a la mala gestión, por lo que no debe pagar la plantilla.
La masa negociadora del ERE estará formado por la dirección de la compañía y por una delegación sindical unitaria de las plantas de Amurrio y Trapaga con ocho delegados sindicales de la planta alavesa y cinco de la vizcaína.
ELA encabezará la representación sindical, con cinco miembros; seguido de UGT, con tres; LAB y CCOO, con dos cada uno; y ESK, con uno.