¿Cómo fue para usted subirse al ‘barco’ de esta institución con el viaje ya en marcha?

Fue una transición muy fácil porque venía de ser directora de Equilibrio Territorial, que es donde se desarrollan la mayoría de proyectos de los que he hablado, no solo en materia de vivienda. Se trataba de continuar, pero con una mayor responsabilidad y visibilidad a nivel público. Fue un paso más, siguiendo en la misma línea de trabajo, y además con una ventaja, que conocía todos los proyectos de primera mano porque los había impulsado y los había empezado a trabajar desde abajo de la mano de todas las personas que están detrás acompañándonos en la gestión del día a día.

¿Qué le ha generado mayores desvelos desde que accedió al cargo?

Me preocupa que todos los programas y proyectos que tenemos en marcha se convoquen a tiempo para que la ciudadanía tenga margen suficiente para presentar sus solicitudes y que nosotros atendamos sus demandas. Quiero ser cercana con los alaveses y con nuestros alcaldes y alcaldesas. Tenemos muchos servicios sobre todo dirigidos a ellos, a los ayuntamientos más pequeños y a los 333 concejos de Álava, y me preocupa resultar cercana y estar ahí ayudándoles. Las entidades locales son muy importantes y están gestionadas por personas que han dado un paso al frente para asumir la responsabilidad de ocuparse de las necesidades y los proyectos de sus convecinos y hay que prestarles todo el apoyo. Estamos a su disposición.  

Pérez Borinaga gesticula durante la entrevista. Jorge Muñoz

Estamos ya en el último año entero de legislatura. ¿Cuál es el principal reto que tiene por delante?

Está claro: la vivienda. Tiene un nombre muy concreto y dos apellidos: vivienda, emancipación juvenil y el territorio como oportunidad.

¿Por qué le gustaría ser recordada cuando deje este cargo?

Por haber logrado cumplir ese reto de generar vivienda como una oportunidad de vida en Araba.