El año que acaba de concluir ha sido especialmente trágico en las carreteras y vías urbanas de Álava, que han registrado el número más elevado de fallecimientos derivados de accidentes en lustros. 

La última, un hombre de 61 años, justo anteayer a escasas horas de la Nochevieja, tras la colisión de un turismo y una furgoneta en la N-240 a la altura del municipio de Legutio.

La cifra total de personas fenecidas a lo largo de 2025 ha ascendido de esta forma a 18, a las que habría que sumar una más en Trebiñu, fuera de los límites administrativos del territorio. De todas ellas, dos murieron en Gasteiz como consecuencia de sendos atropellos.

Son más del doble de víctimas mortales respecto a las contabilizadas el año inmediatamente anterior, cuando hubo que lamentar ocho.

El ejercicio se cierra con un balance bastante más luctuoso que el del año hasta ahora más negro de esta década, 2021 –cuando hubo diez muertes en total–, o los de los ya lejanos 2013 –con 14– y 2018 –13–, dos de los peores de la historia reciente.  

En plenas navidades

El primer siniestro de este recién concluido 2025 se produjo en las pasadas fiestas navideñas, lo que ya auguraba un año funesto en esta materia, y se saldó con la muerte de un conductor en la AP-68, en el municipio de Ribera Alta. Corría el 3 de enero.

Alrededor de mes y medio después, el 22 de febrero, la misma autopista fue el escenario del segundo accidente mortal del ejercicio, en el que otro hombre perdió la vida a la altura de Amurrio.  

Dos vehículos circulan por una carretera de Álava. Pilar Barco

Tras un marzo sin fallecimientos, las malas noticias regresaron a los partes de tráfico de Álava el 10 de abril, cuando un motorista falleció en un accidente en la A-124 a su paso por la localidad de Laguardia. 

Mayo también concluyó sin víctimas mortales en la red viaria de la provincia, pero la alegría duró bastante poco. Junio, de hecho, se saldó con tres tragedias y otras tantas muertes en las carreteras alavesas y fue, por ello, el segundo mes más fatídico de todo el ejercicio 2025. 

De nuevo en Vitoria

El primer fallecido fue otro motorista que colisionó contra un semáforo junto al puente de Portal de Castilla, en Vitoria, el sábado 7. El segundo, el conductor de un vehículo que chocó contra un camión en la A-1, en sentido Irun, el lunes 16. El tercero, esa misma semana, el viernes 20, otro hombre que conducía un vehículo que se salió de la calzada en la N-622, al llegar al túnel de Aiurdin. 

Ya en julio, concretamente el 15, fallecía una mujer de 90 años tras ser arrollada por un vehículo mientras cruzaba un paso de peatones en la gasteiztarra calle Reyes de Navarra.  

Y en agosto, a primera hora de la mañana del domingo 10, una brutal colisión entre dos vehículos en el kilómetro 32,9 de la N-124, a la altura del municipio de Berantevilla, dejaba dos jóvenes de 22 años que habían pasado la noche en las fiestas de La Blanca fallecidos.

Tráfico denso junto al nudo de Armiñón. Pilar Barco

Un mes para olvidar 

Con todo, si durante este pasado año ha habido un mes especialmente trágico sobre todos los demás ese fue sin duda septiembre, que se saldó con un balance total de cuatro víctimas mortales, cinco contando la de Trebiñu, en un plazo de solo veinte días.

El lunes 1, una persona perdía la vida en el puerto de Azazeta, en el municipio de Iruraiz-Gauna, tras una colisión entre dos vehículos.

Y solamente un día después, dos jóvenes fallecían en la A-3632, a su paso por el término municipal de Okondo, tras salirse de la calzada el vehículo en el que viajaban y quedar volcado. Las víctimas, cuatro en total –otras dos resultaron heridas de gravedad– tenían entre 17 y 19 años. 

Septiembre se saldó con un balance total de cuatro víctimas mortales, cinco contando la de Trebiñu, en un plazo de solo veinte días.

Las malas noticias regresaron a la red viaria alavesa el viernes 19, cuando un conductor perdía la vida en el área de servicio de Lopidana tras chocar su vehículo contra un camión que se encontraba estacionado allí.

Apenas dos días después, una persona moría tras un accidente en la carretera del Puerto de Vitoria, en el kilómetro 1 de la BU-750, apenas superada la muga treviñesa.

La muerte de otra mujer de avanzada edad en la calle Paula Montal de Sansomendi debido a un atropello fue la primera noticia luctuosa en materia de accidentes a lo largo de octubre, concretamente el día 13, mes en el que hubo que lamentar la decimoquinta víctima del año, un motorista que se salió de la calzada el sábado 18 en la A-3314, a su paso por el municipio de Kuartango.

Concentración y minuto de silencio por el atropello mortal acaecido en Sansomendi. Jorge Muñoz

Hasta el de anteayer, los dos últimos accidentes mortales del año en Álava habían tenido lugar, respectivamente, el 17 de noviembre y el 21 de este recién finalizado diciembre.

El primero, en Matauko, donde el conductor de un turismo falleció tras colisionar su vehículo contra otro en la carretera N-104. El segundo, en la A-1 a su paso por Agurain, donde un hombre de 51 años perdió la vida tras un violento choque entre un camión y un turismo que circulaban en sentido Irun.

Un triste cierre al ejercicio que, a falta de estadísticas oficiales, pasará a los anales de la historia reciente como uno de los más negros en materia de siniestralidad vial.