El sector del vino es uno de los motores que hay que tener en cuenta en Álava. En las últimas semanas Rioja Alavesa ha dado que hablar a cuenta de la denominación de origen. Permanecer en Rioja o promover algún cambio es tema abierto, pero no el único de interés alrededor de un sector que durante la pandemia ha sufrido mucho. El cierre del canal Horeca y la paralización del enoturismo ha obligado a las bodegas alavesas a reflexionar y esforzarse al máximo para seguir en pie.

Para conocer de primera mano cómo lo ha pasado el sector, la visión del presente y el futuro y los retos y oportunidades a los que se enfrenta, GRUPO NOTICIAS, ha reunido a diferentes agentes de la cadena vitivinícola para charlar sobre varios temas. Tras una vendimia calificada por las bodegas como “de libro”, toca pensar en los retos y oportunidades que tienen por delante.

Un encuentro -disponible en www.noticiasdealava.eus- celebrado en Bodegas Eguren, en Laguardia, que fue dirigido por el periodista Andrés Goñi y en el estuvieron Josu Garaialde, director de promoción de Fundación Hazi; Itxaso Compañón, presidenta de la Asociación de Bodegas de Rioja Alavesa (ABRA); Mariasun Sáenz de Samaniego, de Bodegas Ostatu; Asun Eguren, de Bodegas Eguren Ugarte; Jon Ander Egaña, director del clúster de alimentación del País Vasco y Javier Bilbao, responsable de producto local de Euskadi en Eroski.

Si hay una palabra que define la situación del sector del vino actualmente es incertidumbre. Tras una pandemia en la que se ha pasado mal, ahora, cuando tocaba tirar para adelante, la crisis de las materias primas también está tocándole y obligando a las bodegas a cambiar el paso. Asun Sáenz de Samaniego señala que “ahora hay que tener mucha más previsión, a veces no llegan a los materiales a tiempo, hay retrasos a nivel de organización, a nivel de producción... Estamos viviendo un momento complicado”, mientras que Josu Garaialde destaca que “esta nueva crisis va a dificultar la recuperación de ese mal año que han pasado las bodegas más pequeñas”. En todo caso, pese a este escenario, todos coinciden en que si algo han aprendido es que “vamos a vivir una situación de incertidumbre continua” y que “las subidas de precios se van a repercutir en el consumidor y eso pues también tiene un efecto de retraer el consumo”, señala Jon Ander Egaña mientras Javier Bilbao apunta que “la cobertura actual no la he vivido en los 20 años que llevo en Eroski”. El portavoz de la cooperativa señala que “el año de la pandemia tuvimos en el sector del vino unos incrementos muy fuertes, del 20-25%, y en este 2021 estamos también con incrementos de un 9-10% “.

Ante esta situación, la llegada de los prometidos fondos Next Generation podrían ser de gran ayuda, pero, sin embargo, todos los presentes tienen claro que no deben ser un salvavidas para ninguna bodega y que hacer uso de ellos implica un proceso de reflexión previo “para ver qué necesitas para ser competitivo y luego buscar la ayuda porque pensar qué tengo que hacer para captarlas es un error muy grande que puede traer problemas porque no se hacen cosas que la empresa no necesita”, sentencia Josu Garaialde, que, cuando mira al futuro más cercano, a 2022, sigue apuntado a un escenario de incertidumbre. “Parece que hay una cierta efervescencia, interés por parte de grandes compradores por al menos moverse y preguntar e intentar hacer negocios, pero hasta primavera no tendremos un termómetro importante para ver cómo se mueve”, algo en lo que coincide Itxaso Compañón. Para Jon Ander Egaña el reto está en “a corto plazo, ver cómo somos capaces de mantener nuestro margen de negocio, que no decaiga el consumo y que podamos salir reforzados”, mientras que Javier Bilbao señala la necesidad de “adaptarse a las circunstancias y adaptarse al cliente” y Asun Eguren cree que “cada generación ha tenido su reto, su momento difícil y su historia y algo potente está por llegar”.

Escuchar y conocer a quien consume. Esa es la clave del mercado actual y ese fue uno de los puntos sobre los que se habló largo y tendido. “En Euskadi tradicionalmente nos hemos centrado en la calidad del producto, en hacer cosas las cosas bien, en los procesos, y ahora nos hemos dado cuenta de que una de las palancas de competitividad es la orientación hacia el mercado. Hay que escuchar y entender bien quién es tu consumidor, cuáles son las tendencias y cómo llego a él”, apuntó Jon Ander Egaña, del clúster de alimentación. Josu Garaialde señaló a la necesidad de “construir un relato alrededor de tu producto para diferenciarte porque los demás no están quietos y también tienen cada vez mejores productos. Hay que saber comunicar”.

A la hora de pensar en el cómo, Itxaso Compañón y Asun Eguren coincidieron en la importancia “de crear un vínculo entre el cliente y la bodega”. “Que sepa quién está detrás, la historia que hay, de dónde vienen eso. Es una manera de enganchar al consumidor y creo que es muy importante en la relación y el futuro que puede tener un producto”, señalaba la responsable de Abra, mientras la anfitriona del encuentro añadía que “tenemos que ser capaces de llegar a los consumidores y contarles. Ninguna incertidumbre nos va a quitar nuestras raíces, nuestra cultura y nuestra tradición y hay que ponerlo en valor”. También apuntaba Asun Eguren el reto de “llegar a la gente joven porque la media de edad del consumidor del vino es bastante alta y la cerveza está quitando mucha parte de nuestro. Hay que intentar llegarles con su lenguaje”.

Tendencia consumo

¿Y qué dice el mercado? ¿Por dónde tira? Pues según Asun Sáenz de Samaniego “los vinos concentrados, con fuerza, de largos envejecimientos tienen su público y tendremos que seguir elaborándolos, pero las nuevas tendencias nos están diciendo que queremos vinos más ligeritos, con más fruta, con un poco más de acidez, vinos más frescos y con un poquito menos alcohol”. Javier Bilbao, de Eroski, asentía ante esa explicación y apuntaba que “cada vez hay más vino blanco en detrimento de vino tinto. Todavía el tinto es la parte más importante, el 85 o 90%, pero se busca cada vez más un tinto de más calidad. El tinto joven no está creciendo tanto como los crianzas y los reservas, pero el blanco y el rosado es una entrada al mundo del vino del público joven y del femenino”.

Innovación

En ese camino para dar a quien consume lo que busca, en las bodegas están haciendo cosas que hace años ni pensaban que podían ser posibles. En Eguren Ugarte han plantado “una viña de 6 hectáreas de vinos blancos de tres variedades diferentes, buscando viñedos en mayor altitud para que maduren de una forma más equilibrada y no tengan tanto grado”, algo que también están haciendo en Ostatu con “una garnacha blanca plantada prácticamente a 800 metros de altitud con la estamos cogiendo uvas equilibradas con buena maduración”. Asun Sáenz de Samaniego señalaba también la importancia de jugar “la baza de las variedades y la viticultura” en la búsqueda de nuevos productos.

Si ha habido un tema por el que Rioja Alavesa ha dado que hablar en las últimas semanas ha sido el de la denominación de origen. Permanecer en Rioja o crear una denominación o subdenominación propia fue un tema que no eludieron los participantes en este diálogo promovido por GRUPO NOTICIAS. Josu Garaialde comentaba que lo que ha quedado demostrado es que “hay una discrepancia dentro del propio sector con la deriva que tienen las estructuras que existen hasta la actualidad y la propia Denominación no reconoce el origen del problema, se queda en el síntoma y lo ataja imponiendo una norma en vez de trabajar en beneficio de todos “. Itxaso Compañón señala que “si tú crees que hay algo que no te representa y prefieres tener otro tipo de paraguas que te vaya a representar mejor, es una decisión empresarial que se hace por economía de tu propio negocio y hay que respetar a las empresas”. Mientras, Asun Sáenz de Samaniego apunta a la necesidad de un “debate sereno, huir de la contaminación política y que sea un debate sectorial, porque, cuando el Consejo Regulador lleva invirtiendo en promoción en los últimos 15 años una barbaridad y los viticultores de Rioja Alavesa van a cobrar la uva a 60 céntimos, igual que hace 10 años, ahí algo hay que no encaja”.

Las bodegas tiene que reflexionar, ver qué necesitan para ser competitivas y luego aprovechar las ayudas, no a la inversa”

Fundación Hazi

“Los paradigmas que nos van a mover de aquí a unos años van a ser la sostenibilidad, la digitalización y la salud”

Clúster de alimentación

“Podemos crear un relato para conectar con el consumidor alrededor del producto, del entorno, la cultura y nuestras raíces”

Bodega Eguren Ugarte

“Hay que insistir para introducir los vinos en los mercados, pero acostumbrarnos a trabajar con la incertidumbre”

Bodega Ostatu

“Se bebe menos cantidad de vino, pero de más calidad y surgen nuevos gustos que no se pueden obviar ”

Responsable de producto local de Euskadi en Eroski

“Trabajamos la tierra, hacemos vino, pero nos falta aprender a venderlo. Considerarnos bodegueros y empresarios”

Abra

“Son momentos de reflexiones estratégicas, de ver dónde queremos estar en 10-15 años y poner las herramientas”

“O somos sostenibles o en el futuro no estamos. No es marketing verde, es una seña de identidad”

“No me puedo permitir no saber quién me compra, dónde y cuánto me compra y gestionar esa información”

“Cada vez se cuida más el tema del embotellado, la etiqueta... porque el vino también entra por los ojos”

“Hay que buscar la diferenciación a través de la marca. Se ha hablado demasiado para ensuciar”