El lehendakari, Imanol Pradales, ha portado este domingo el testigo de la Korrika en Bilbao, donde concluye pasado el mediodía la carrera popular en favor del euskera.En un mañana fría y lluviosa y acompañado por la vicelehendakari Ibone Bengoetxea, el mandatario vasco ha recibido sobre las 9:30 horas en la calle Autonomía el testigo (lekuko) de la Korrika, en cuyo interior se encuentra el mensaje secreto de la presente edición, que será desvelado en el acto de clausura.
"El día en el que finaliza la Korrika es un día bonito de reivindicación de nuestra lengua", ha señalado Pradales a los medios de comunicación poco antes de sumarse a la carrera.
"Es un momento para disfrutar -ha añadido- y para mandar un mensaje al mundo de que apostamos como pueblo vasco por una lengua propia y para que sigamos avanzando en el camino de la normalización para que la lengua sea lo que tiene que ser, patrimonio de todas y de todos". El lehendakari ha abogado, "sobre todo", por que el euskera "sea una lengua viva, en la que nos podamos comunicar y mantener la identidad vasca en este mundo cada vez más global", donde "necesitamos también que la singularidad tenga un peso".