Para ver lugares que parecen sacados de cuento, no es necesario realizar grandes viajes ni desplazarse muchos kilómetros. A menos de dos horas por carretera desde Vitoria, concretamente en la provincia de Burgos, existe un rincón en el que la roca caliza ofrece una perspectiva única de la naturaleza. 

Tal es su encanto, que la revista ‘Viajar’, referencia en este tipo de curiosidades, le ha dedicado un artículo en su página web, en el que indica que tiene un increíble parecido con la Capadocia, la famosa región de Turquía. 

Un paisaje marcado por los eremitas

Hablamos del valle del Ebro, un paraje lleno de paredes horadadas, cuevas habitadas y viejos eremitorios excavados. Antiguamente, entre los siglos VII y X, muchos eremitas se instalaron en estas laderas aprovechando su roca caliza, donde cavaron sus celdas y oratorios para vivir solo con lo necesario. 

A medida que pasó el tiempo, fueron surgiendo nuevos conjuntos rupestres que a día de hoy se consideran el legado del cristianismo medieval. Además, muchos de ellos contienen bancos tallados, estructuras litúrgicas y elementos decorativos.

Es más, algunos de ellos formaron parte del proceso de repoblación cristiana del valle del Ebro, con numerosos monasterios cerca del río que eran el principal reclamo de la vida religiosa en aquel territorio. 

Vista de los cañones del valle del Ebro Turismo Burgos

Eremitorios que dominan el valle

El eremitorio de San Pedro de Argés es el mejor ejemplo de ello. Ubicado en lo alto de un valle, cerca se pueden ver accesos tallados, cámaras excavadas y algunos restos de estructuras relacionadas con la vida eremítica. 

Desde esta posición, se puede divisar el paisaje y los antiguos caminos que recorrían el valle del Ebro. Gracias a ello, los habitantes podían vigilar el territorio y controlar las rutas que se comunicaban con los asentamientos medievales, llenos de naturaleza.

Un conjunto rupestre disperso por el territorio

No muy lejos de allí, la revista ‘Viajar’ también menciona un enclave muy llamativo: el conjunto de San Julián y Santa Basilisa, próximo a Trespedrosa de Tobalina. En este punto, hay cavidades que forman un sistema complejo con varias estancias conectadas.

Según los estudios arqueológicos, su origen se remonta en torno a la época altomedieval, a pesar de que el lugar se volvió a utilizar siglos después. Además, estas cuevas de Burgos aparecen repartidas por valles, desfiladeros y laderas, en una excursión única para aprender del pasado. 

Por no hablar de que este entorno se relaciona con el monasterio de San Salvador de Oña o el complejo kárstico de Ojo Guareña, algunos de los complejos de cuevas más grandes de todo Europa. 

El Monumento Natural Ojo de Guareña es una interesante combinación de naturaleza y recorrido por la historia cultural de estas comarca burgalesa y la ermita cueva de San Bernabé es un ejemplo de ello. . Patrimonionatural.org

Más sobre la revista ‘Viajar’

La revista ‘Viajar’ es uno de los medios de comunicación de referencia sobre viajes y turismo que podemos encontrar a día de hoy. Creada en el año 1978, publica reportajes especializados, guías prácticas y destinos interesantes, tanto del Estado como a nivel mundial.

Por otro lado, también habla sobre cultura, tradiciones, gastronomía, sitios de interés, lugares naturales y curiosidades de ciertos destinos. Por esa razón, no hay duda de que es una buena oportunidad para conocer bien el mundo que nos rodea.