Son un elemento muy presente a lo largo y ancho de la capital alavesa. Los hay de diferentes materiales, tipos y tamaños. Muchos presentan claros síntomas del paso del tiempo y de los encontronazos con vehículos de todo tipo. Y aunque en los últimos años se han eliminado bastantes, los bolardos presentes en Vitoria son una constante.
El gasto para el Ayuntamiento de Gasteiz no es baladí. La colocación y mantenimiento lleva lo suyo. Eso sí, en esto, como en todo, siempre se puede reciclar para darle una nueva vida a las cosas. Es lo que parece que está pasando en algunas partes de la ciudad. Vecinos y vecinas de Gasteiz están compartiendo las imágenes de varios de estos elementos, ya desgastados en la pintura que los recubre, en los que aparece el escudo de una ciudad... que no es Vitoria.
En concreto, son bolardos destinados, en un principio, a la localidad madrileña de Coslada, aunque han terminado siendo reutilizados en la capital alavesa, teniendo así una nueva vida y una nueva localización.