Hubo un tiempo en el que la animación se asociaba únicamente a los más pequeños de la casa. Pero ese tiempo ha quedado atrás. Hoy en día el género se ha transformado hasta convertirse en uno de los espacios más libres, imprevisibles y creativamente ambiciosos de la pequeña pantalla.  

El humorista Ricky Gervais, creador de la mítica The Office, es consciente de ello. El también director británico estrenará en agosto en Netflix Gatos callejeros, su nueva serie de animación. Una provocadora sátira felina cargada de humor negro, lenguaje sin filtros y existencialismo. 

Pero unos años antes de Gatos callejeros llegó una serie que puso patas arriba las plataformas con su humor absurdo, pero también por su capacidad para introducir reflexiones filosóficas sobre el sentido de la existencia o el caos del universo. Rick y Morty, creada en 2013 por Justin Roiland y Dan Harmon, se ha convertido desde su estreno en uno de los pilares de las series de animación para adultos. La historia sigue las aventuras de un científico brillante y alcohólico y y su nieto adolescente por el multiverso.

En el lado opuesto, BoJack Horseman demostró que los dibujos también pueden abordar temas tan duros como la depresión, la adicción o el suicidio. El protagonista de la serie es un caballo antropomórfico que en su época juvenil fue una estrella de Hollywood y que a día de hoy no es más que un actor caído en desgracia.

Invencible, que acaba de renovar por una sexta temporada, lleva el género del superhéroe a un terreno más adulto. Basada en los cómics de Robert Kirkman, la serie narra la historia de Mark Grayson, un adolescente que hereda poderes extraordinarios de su padre, el héroe más poderoso del planeta. Pero la ficción desmonta la épica clásica y se adentra en la violencia extrema, las conspiraciones intergalácticas y los dilemas morales más incómodos.

Carol y el fin del mundo propone una visión casi cotidiana del apocalipsis, donde el drama mundial contrasta con la apatía de su protagonista, que vive el fin de los tiempos como si fuera un lunes cualquiera. El resultado es una reflexión sobre la rutina, la ansiedad moderna y la necesidad humana de encontrar sentido incluso cuando ya no queda mundo que salvar.

Libertad total y comedia absurda

La creatividad que permite el género de la animación alcanza su máxima expresión en Love, Death + Robots, una antología donde cada episodio es un universo propio. Terror, ciencia ficción, humor negro o drama existencial conviven sin continuidad, estilos ni reglas fijas.

En el terreno del absurdo, Smiling Friends apuesta por una comedia caótica que mezcla animación de todo tipo con historias delirantes sobre una pequeña empresa dedicada a hacer feliz a la gente. Bob's Burgers mantiene una línea más clásica, centrándose en una familia disfuncional pero entrañable y habiéndose convertido ya en referente de la comedia animada más amable.

La fantasía épica también tiene su espacio en la animación con La leyenda de Vox Machina, que adapta el espíritu de las campañas de rol a una serie cargada de acción, humor y violencia estilizada.