Nuevo varapalo para Pablo Ibar. El Tribunal del Cuarto Distrito de la Corte de Apelaciones de Florida ha denegado el recurso de reposición solicitado por la defensa del estadounidense de origen vasco, que pidió la revocación de la condena a cadena perpetua que el mismo órgano judicial impuso el pasado mes de abril. Ahora, Ibar deberá acudir al Tribunal Supremo de Florida.

La Asociación Pablo Ibar-Juicio Justo critica que al tribunal "le ha bastado un folio" para echar por tierra el recurso planteado por la defensa. El documento desestima “la moción del apelante de 4 de mayo de 2023”, en la que el letrado de Pablo Ibar, Joe Nascimento, solicitaba a los jueces que rectificaran su decisión e hicieran constar por escrito los motivos que les habían llevado a rechazar sus argumentos.

En cualquier caso, no se esperaba una resolución distinta a la que ahora se ha conocido, ya que rara vez un tribunal como el actual suele corregir sus propias decisiones. No obstante, existía la posibilidad de que la Sala admitiese algunas de las consideraciones que la defensa les hizo llegar. En concreto, Nascimento solicitó al Tribunal de Apelaciones del Cuarto Distrito que, por un lado “reexaminase” su fallo y, además, detallase por escrito los argumentos en los que sustentó el pronunciamiento en contra de su cliente.

La defensa hizo hincapié en su recurso de reposición en que los jueces redactasen, en una nueva resolución, las razones que les habían llevado a rechazar la revocación de la condena. Así, cuando en abril se conoció que Ibar había perdido el recurso "fue descorazonador" ver que los magistrados únicamente argumentasen por escrito uno de los doce motivos del recurso que el abogado planteó. “Solo fundamentaron -y fue para rechazarlo- el que se acusaba al juez Dennis Bailey, el magistrado que presidió el último juicio, de parcialidad en la actuación con un miembro del jurado, que denunció haber sufrido presiones por parte de sus compañeros para que emitiera un voto favorable a la condena”, comenta la asociación.

Indefensión

La ausencia de motivación escrita es relevante de cara a futuras apelaciones, ya que, por regla general, los altos tribunales no suelen revertir decisiones de otra instancia inferior que no están argumentadas. Esta circunstancia podría dejar a Ibar en una situación de “notoria indefensión, ya que supondría que el abogado tendría dificultades para hacer uso en el próximo recurso de las razones que verdaderamente constituyen los principales pilares de su estrategia, como las "irregularidades existentes" en la realización de las pruebas de ADN, la identificación facial a través del vídeo que recoge los asesinatos o las declaraciones de testigos que fueron inducidos por la Policía, entre otras”, añade.

Ante esta situación, Pablo Ibar recurrirá esta sentencia ante el Tribunal Supremo de Florida. Se trata del mismo órgano que en 2016 anuló la condena a muerte que entonces recaía sobre él. El citado órgano estimó que las pruebas existentes contra el preso eran “escasas” y “débiles”, por lo que ordenó la celebración de un nuevo juicio.