Despertarse en mitad la noche para orinar es un problema muy común que tienen muchas personas y que cambai por compelto los ciclos del sueño.

A este fenómeno se le llama 'nocturia', y está relacionado con dificultades para controlar la vejiga, concretamente como la incontinencia urinaria. Según Mayo Clinic, hay hábitos en el estilo de vida que mejoran el control de la vejiga. Del mismo modo, también beneficia a nuestro bienestar.

El origen de este fenómeno

Uno de los motivos por los que surge la urgencia de levantarse por la noche es la ingesta inadecuada de líquidos. Dicho de otro modo, beber demasiados líquidos en las horas anteriores a acostarse llenar rápidamente la vejiga y provocar despertares nocturnos.

Por tanto, se aconseja concentrar el mayor consumo de líquidos por la mañana y la tarde. De lo contrario, la vejiga tiende a sobrecargarse durante el descanso.

Aun así, es fundamental medir bien el nivel de ingesta de líquido es perjudicial para la salud porque, si es insuficiente, puede hacer que los desechos del organismo y las toxinas vayan a la orina. Como resultado, se vuelve de un color amarillo-oscuro y con un fuerte olor, irritando la vejiga.

Así las cosas, el secreto está en encontrar el equilibrio, manteniendouna hidratación equilibrada pero nunca excediéndose.

Una mujer joven con ganas de orinar. Freepik

Analizar la bebida

Dejando a un lado el volumen de líquidos, la calidad de la comida y bebida es otro factor que influye en el funcionamiento de la vejiga. Es más, algunos de ellos son irritantes y pueden aumentar las ganas de orinar como, por ejemplo, el té, el café, las bebida gaseosas, el chocolate o el alcohol. Sus propiedades pueden estimular la vejiga, haciendo que se sienta más la necesidad de vaciarla con mayor frecuencia.

Ante este panorama, se aconseja evitar estos productos durante una semana aproxiamdamente para ver si los síntomas mejoran. De ser así, se pueden volver a consumir con moderación, comprobando siempre los cambios que haya tanto en la cantidad como la frecuencia de la orina, algo que ayuda a detectar posibles reacciones.

Imagen de un hombre con ganas de orinar Pexels

Más consejos a tener en cuenta

Al margen de las medidas uq ehemos repasado, se puede recurrir a otros remedios para mantener el control de la vejiga. Practicar ejercicio físico con regularidad fortalece la musculatura del suelo pélvico y mejora la circulación sanguínea, y por ende, el control de la vesícula.

También se puede mantener un peso corporal saludable para minimizar la presión sobre la vejiga, para así disminuir la incontinencia. Igualmente, llevar un análisis diario de la ingesta de bebidas y alimentos, al igual que las visitas al baño, es otra estrategia práctica.

Y, por supuesto, en el caso de que los síntomas vayan a más, hay que consultar un médico especialista. Un asesoramiento individual y ciertos tratamientos complementarios son otra alternativa más para hacer frente a la incontinencia urinaria.