Si Nixon levantara la cabeza vería a MorenoEFE
Acabó la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping y nos entretendremos este fin de semana comentando lo que nos han dicho que ha pasado, antes de que, en los próximos días, el presidente estadounidense vaya desgranando de primera mano lo que él piensa que debería haber pasado o creyó que estaba pasando.
En todo caso, ayer se le veía muy contento en el avión presidencial de vuelta a Washington. Solo le faltó parafrasear el tema musical de Toy Story y salir cantando “hay un amigo en Xi”. La política exterior ha dado grandes momentos a los presidentes de Estados Unidos. Su visita a China, en particular, supuso el momento cumbre de la presidencia de Richard Nixon. “La semana que cambió el mundo”, en 1972, con la apertura de las relaciones con el gigante comunista no hacía presagiar que solo año y medio después, el presidente renunciaría por haber quedado en evidencia que mintió al Senado. Ya saben: Watergate. En prevención de lo que pueda pasar, Trump ha adelantado trabajo y lleva mintiendo a todo el mundo desde mucho antes de visitar China. Si Nixon levantara la cabeza, se sonrojaría.
La gota que colma
Año I tras extinguirse eurovisión
El concurso prescindible. La polémica por la presencia de Israel ha obligado a elegir y, entre los principios y el brilli-brilli de Eurovisión, son mayoría los gobiernos europeos que se pirran por la purpurina. La Unión Europea de Radiodifusión (UER), entre el millón largo de euros que pierde por la ausencia de las televisiones de España, Países Bajos, Irlanda, Eslovenia e Irlanda y los cerca de 10 que pone la patrocinadora principal, Moroccanoil -no se dejen engañar por el nombre, es israelí- se agarra al clavo sangriento. Parece que a la extinción de Eurovisión no seguirá la de la especie. Igual hasta la precede.
O prestaría mucha atención a lo que fue el último día de la campaña electoral andaluza. Hubo recorrido por los medios de comunicación del candidato del PP, Juanma Moreno. En todos ellos le preguntaron por lo mismo y en todos fue contestando con más o menos evasivas hasta afirmar que no, que con Vox no le resultaría posible gobernar. En su descargo hay que decir que Moreno, a diferencia de Nixon, parece realmente creerse que no lo hará. En eso es como María Guardiola, que no concebía gobernar Extremadura con los de Abascal hasta que no concibió abandonar la Presidencia autonómica o repetir elecciones. Antes que ella ya cayó en la cuenta Pérez Llorca en Valencia y, después, Azcón en Aragón mientras ultima lo suyo Fernández Mañueco en Castilla y León. Si ‘Tricky Dicky’ hubiera contado con bastón tan socorrido le iban a haber desalojado a él...