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Mesa de Redacción No pasa nada, por Carlos González

Tranquilo, no se me estrese. Sí, es verdad, necesitaría un periodo de adaptación como los críos para amoldarse a la normalidad que marca el calendario. Pero no se preocupe. Es duro volver, sí, pero piense en que ya está en marcha el fútbol, que empieza el mundial de baloncesto, que la Vuelta no para, que más tarde o más temprano va a empaquetar a los chiquillos en los estudios y las mil actividades extra-escolares que a sus hijos se la soplan pero que a usted le solucionan muchas cosas porque lo de conciliar la vida familiar y la laboral es todavía una quimera. Vale, volver tiene sus pegas. En eso no le voy a quitar la razón. Porque con usted regresan los cientos de políticos que no tienen otra cosa que hacer que albardarle con discursos que no le interesan a nadie mientras afilan sus cuchillos porque el año que viene hay dos ¿fiestas? de la democracia. Ya sé, le dan pereza. No me extraña. Pero todavía puede lucir moreno, o presumir frente a los compañeros de trabajo del viaje de este verano, aunque en su foro interno sepa que las vacaciones no han sido tan idílicas como relata. Sí, lo sé, mira el calendario y no ve un puente festivo ni a tiros. Pero ante todo mucha calma. No pasa nada. Eso sí, no piense ni por un segundo en esos afortunados que se piran en septiembre. Son mala gente.