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Opinión Migrantes de barrio

Lejos de la pretensión por parte de las autoridades de convertir Gasteiz en una ciudad para turistas, en permanente competición en número de visitantes consigo misma, soy de los que buscan la tranquilidad del verano en mi propia ciudad, al menos durante unos cuantos días. Me gusta ver tiendas y bares cerrados, porque eso supone que sus dueños están descansando, como yo y como otros muchos que se lo han ganado a pulso. Luego están los que ni siquiera han tenido la oportunidad de tener vacaciones, porque parados llevan todo el año, y los despedidos, y los atrapados por un ERE, y los que apuran los últimos meses de subsidio sin quitarle ojo a la cartilla? La realidad se me ha vuelto a colar en la mesa antes de llegar adonde quería. Estaba en lo de la ciudad tranquila y los bares cerrados. A Ikuspegi le falta analizar un fenómeno migratorio, no sabría decir si viejo o nuevo, para compensar la seriedad de sus estadísticas: el movimiento de cuadrillas de vecinos del bar cerrado, el de debajo de casa, el de al salir del portal, al que está más allá, a unos trescientos metros, joder qué lejos, que es el que abre de la zona. Hay que cruzar una carretera doble y dos sencillas. Puro excursionismo. Está al lado de la carnicería, sí, pero y qué. No es lo mismo.