Opinión Imposible cumplimiento
Simplificando bastante y obviando seguro unas cuantas leyes y convenciones del Derecho, pero así en plan Gurb mendoziano, el tema es que un juez le ha dicho a la Liga de Fútbol Profesional (LFP) española -que es la rehostia, la mejor liga del mundo y tal- que tiene que admitir al Real Murcia en la competición de Segunda. Y entonces va la Liga y le responde al juez que va a ser que no, que el “auto judicial es de imposible cumplimiento”. Y a otra cosa mariposa. Si yo fuera dirigente de ERC, empezaría a quedar a comer con algún directivo de la LFP. Lo digo por aquello de coger apuntes porque, si no median unos cuantos giros inesperados en la trama, antes de que llegue el 9 de noviembre habrá una ley de consulta catalana recurrida y, (activemos el modo irónico) voy a jugármela, suspendida -en el caso más leve- por el Tribunal Constitucional. Y ahí es donde entra lo de “de imposible cumplimiento”. Por recordar antecedentes patrios, a tres integrantes de la Mesa del Parlamento Vasco les condenaron por desobediencia por más o menos, y en resumen, no disolver un grupo parlamentario precisamente argumentando que la orden era imposible de cumplir. Hilo todo esto, ya digo, simplificando y generalizando, en plan asociación freudiana de ideas en el diván.